El futbol mexicano se encamina hacia una transformación histórica con la reapertura del Estadio Azteca, un recinto que no solo recuperará su brillo para el Mundial de 2026, sino que se convertirá en el hogar compartido de tres de las instituciones más tradicionales del país. Según confirmó oficialmente Mikel Arriola, comisionado de la Federación Mexicana de Futbol, tras la conclusión de las obras de remodelación, el inmueble albergará como locales al Club América, Cruz Azul y el Atlante.
La modernización del legendario Coloso de Santa Úrsula, que ahora también será referido comercialmente como Estadio Banorte, ha requerido una inversión cercana a los 300 millones de dólares. De acuerdo con Arriola, este capital garantiza la viabilidad y competitividad del recinto para los próximos 30 años, consolidándolo como el pilar de la infraestructura deportiva en México.
La reinauguración oficial está programada para el sábado 28 de marzo de 2026, con un partido amistoso de alto calibre entre las selecciones de México y Portugal, encuentro que marca el regreso de la actividad internacional a esta sede histórica que ya ha albergado las finales de 1970 y 1986.
Una de las noticias más impactantes es el regreso del Atlante a la Primera División y a la Ciudad de México. El club azulgrana, que actualmente disputa su último torneo en la Liga de Expansión, logró su retorno al máximo circuito tras concretar la adquisición del certificado de afiliación del Mazatlán. Para los Potros de Hierro, volver al Azteca representa un retorno a sus raíces, ya que jugaron en dicho escenario en diversas etapas entre 1966 y 2007.
Por su parte, Cruz Azul y América pondrán fin a sus respectivos periodos de alternancia en sedes temporales. Mientras el equipo cementero tuvo que jugar en estadios como el Ciudad de los Deportes y el Cuauhtémoc de Puebla, las Águilas también rotaron su localía durante las obras de modernización.
El regreso de ambos clubes promete reavivar la pasión en la capital, destacando el Clásico Joven programado para el próximo 11 de abril, donde el América fungirá como local en lo que será uno de los primeros grandes duelos de liga en el estadio renovado.
Esta nueva etapa del Estadio Azteca no solo representa una mejora estética y funcional con nuevas áreas como las butacas en la cabecera norte, sino que marca una reorganización nostálgica del futbol en la Ciudad de México, donde tres aficiones históricas convergerán nuevamente en el corazón de Santa Úrsula.
