Una de las eras más gloriosas en la historia moderna del futbol inglés está por llegar a su conclusión, Mohamed Salah dejará de ser jugador del Liverpool al término de la presente temporada, cerrando un ciclo de nueve años en los que se consolidó como una auténtica leyenda de Anfield.
La directiva del conjunto británico confirmó que alcanzó un acuerdo con el atacante de 33 años para abrirle la puerta de salida antes del vencimiento de su contrato, atendiendo el deseo del futbolista de brindar total transparencia a los aficionados.

A través de sus plataformas oficiales, el club calificó la trayectoria del “Faraón” como extraordinaria, reconociéndolo abiertamente como uno de los mejores futbolistas que han vestido la camiseta de los Reds.
Las estadísticas respaldan con creces este nombramiento: desde su llegada procedente de la Roma en 2017, Salah registró la impresionante cifra de 255 anotaciones en 435 compromisos oficiales.
Estos números lo posicionan en el tercer peldaño de los goleadores históricos de la institución, únicamente por detrás de mitos como Ian Rush y Roger Hunt.
Bajo la tutela del estratega Jürgen Klopp, el egipcio conformó un tridente de época junto a Sadio Mané y Roberto Firmino, durante esta travesía, levantó ocho campeonatos, destacando dos trofeos de la Premier League, una Liga de Campeones de la UEFA y cuatro Botas de Oro como máximo artillero de Inglaterra.
El último tramo de su estancia no ha estado exento de turbulencias. Una baja de juego el año pasado lo relegó al banquillo, provocando fricciones internas que el propio jugador ventiló públicamente al declarar que sentía que el club lo había “tirado a los leones”.
Pese al sabor agridulce de los meses recientes, Salah utilizó sus redes sociales para dedicar una emotiva despedida a la comunidad de Merseyside. “Liverpool no es solo un club de futbol.
Es una pasión, es una historia, es un espíritu”, escribió el atacante, admitiendo que nunca imaginó el impacto que la ciudad y su gente tendrían en su vida personal.
Por el momento, el futuro destino del seleccionado egipcio permanece en el aire. Al marcharse como agente libre, el Liverpool no percibirá ninguna compensación económica por su traspaso.
Aunque en el pasado escuadras de Arabia Saudita como el Al-Ittihad pusieron sumas estratosféricas sobre la mesa, el mercado internacional aguarda con expectación el siguiente paso del histórico dorsal once.
