El exfutbolista profesional y actual diputado federal de Morena, Cuauhtémoc Blanco, fue objeto de críticas este fin de semana tras llegar al Estadio Azteca en una camioneta de lujo sin placas, poco antes del partido amistoso entre las selecciones de México y Portugal que marcó la reinauguración parcial del histórico inmueble.
Un video que circula en redes sociales muestra al también exdelantero ingresando directamente al estacionamiento del estadio acompañado de su vehículo, pese a que las autoridades habían señalado que no se habilitaría la entrada para automóviles particulares durante ese día.
¿Por qué causó tanta controversia?
La camioneta en la que llegó Blanco, presuntamente una Cadillac Escalade de alta gama con un valor aproximado de varios millones de pesos, no portaba placas, y su acceso directo a un área restringida del estadio desató una ola de críticas en redes sociales y entre aficionados.
Según el video, al bajar la ventanilla para identificarse con el personal de seguridad, Blanco saludó brevemente a algunos aficionados antes de ingresar al Coloso de Santa Úrsula, nombre popular del espacio tras su remodelación.
La molestia de muchos usuarios radica en que el legislador pudo acceder con su vehículo a un estacionamiento interno reservado principalmente para titulares de palcos, personal de FIFA o invitados especiales, algo que el público general no podía hacer ese día.
Críticas por contradicciones políticas
Además del tema del estacionamiento, varios internautas señalaron que el hecho de que Blanco llegue en un vehículo de lujo y sin placas contrasta con las políticas de austeridad que ha promovido su propio partido, Morena.
En redes sociales, algunos usuarios recordaron que el Gobierno de la Ciudad de México anunció que no se permitiría el ingreso de vehículos particulares al estadio debido a la falta de estacionamiento y a la capacidad limitada durante este evento inicial tras casi dos años de obras.
Por ello, la llegada de Blanco en su camioneta fue interpretada por varios como un ejemplo de tratos preferenciales o privilegios que no están al alcance de la mayoría de aficionados que asistieron al partido.
