La clasificación de la selección de República del Congo al Mundial dejó una imagen que ha generado polémica internacional, luego de que aficionados protagonizaran un episodio de conducta antideportiva durante el duelo de repechaje frente a Jamaica.
A pesar de que el equipo africano consiguió el boleto con una victoria por la mínima diferencia, el foco se desvió de lo deportivo hacia las gradas, donde se registró el uso del ya conocido grito homofóbico dirigido al portero rival. La situación llamó especialmente la atención debido a que este tipo de comportamiento ha sido duramente sancionado en otras regiones del mundo, particularmente en competencias organizadas por la FIFA.
Videos que comenzaron a circular en redes sociales muestran que el cántico no surgió de manera espontánea dentro del estadio, sino que incluso fue “ensayado” por algunos aficionados en los alrededores del inmueble antes del inicio del encuentro. En las imágenes se observa a grupos practicando el grito con la intención de replicarlo durante el partido, lo que ha encendido aún más la conversación en plataformas digitales.
Lo más llamativo del caso es que los seguidores del Congo recurrieron a este comportamiento pese a que su selección se encontraba en ventaja en el marcador. El único gol del encuentro llegó en el tiempo extra, resultado suficiente para sellar la clasificación mundialista, lo que hace aún más cuestionable la necesidad de recurrir a este tipo de manifestaciones.
Hasta el momento, no se ha confirmado si la FIFA abrirá una investigación formal por lo ocurrido, aunque el antecedente de sanciones por conductas similares en otros países podría derivar en consecuencias disciplinarias. Mientras tanto, el logro deportivo del Congo ha quedado parcialmente opacado por una polémica que vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la erradicación de expresiones discriminatorias en el futbol internacional.
