En la víspera del duelo más importante para el futbol iraquí en las últimas décadas, el seleccionador Graham Arnold tomó una decisión radical.
¿Por qué prohiben redes sociales a Irak?
Consciente de que el entorno sociopolítico en Medio Oriente puede mermar la estabilidad emocional de sus dirigidos, el estratega australiano confirmó en conferencia de prensa que ha prohibido el uso de redes sociales a toda la plantilla de Irak.

La medida busca un “blindaje total” de cara al enfrentamiento de este martes 31 de marzo contra Bolivia en el Estadio Monterrey, donde se definirá uno de los últimos seis invitados a la Copa del Mundo 2026.
Para Arnold, el aspecto táctico ha pasado a segundo plano frente al manejo psicológico. “Ha sido un mes difícil. Hay muchas cosas pasando en Medio Oriente y si se enfocan en eso, les afecta”, explicó con franqueza el entrenador.
“Prefiero no hablar mucho de eso porque intento sacarlo de la mente de los jugadores. Por eso prohibí las redes sociales; quiero que se concentren exclusivamente en el fútbol”.
El técnico, quien ya tiene experiencia previa en procesos mundialistas, sabe que el ruido externo puede ser el rival más peligroso. Según sus palabras, el grupo logró encontrar una calma relativa dentro de la concentración en territorio mexicano: “Saben lo que representan. Ha sido duro, pero están bien, relajados y listos para jugar”.
Más allá de la disciplina táctica, Graham Arnold adoptó un rol protector con el equipo iraquí, describiendo su relación con los futbolistas como un vínculo familiar en tiempos de crisis. “Es un honor y un privilegio. He vivido mundiales y sé cómo clasificar puede cambiar a un país; puede cambiar la percepción y el nivel del futbol”, afirmó.
“Irak es un país apasionado por el futbol. Amo trabajar con estos jugadores. He sido como un padre para ellos, ayudándolos a estar tranquilos y listos para este momento”, añadió conmovido ante los medios internacionales presentes en la Sultana del Norte.

Clasificar al Mundial 2026 no solo representaría un logro deportivo para Irak, sino un bálsamo social para una nación que encuentra en el balón una de sus pocas vías de escape y unidad. El duelo contra Bolivia promete ser de alta intensidad, con una selección sudamericana que también llega con sed de gloria tras décadas de ausencia en la máxima justa.
Con el “apagón digital” ordenado por Arnold, Irak saltará a la cancha del “Gigante de Acero” buscando que el único mensaje que se escuche sea el de sus botines contra el césped, en busca de una hazaña que transforme el destino de su fútbol.
