En una charla exclusiva para Publimetro, platicamos con William Hernández, el imponente guardia de los Arizona Cardinals que se consolidó como uno de los máximos referentes de la sangre mexicana en la NFL.
Más allá de los emparrillados estadounidenses, Hernández nos revela su faceta más personal: desde la creación de su marca y fundación Mijo, hasta su ambicioso proyecto para elevar el nivel de la LFA en Monterrey.
Con la franqueza que lo caracteriza, Will nos relata cómo la ética de trabajo “chingona” de “nuestra” gente es la verdadera llave para abrir las puertas de las grandes ligas y por qué su misión de vida es asegurar que ningún talento mexicano se quede sin la oportunidad de brillar en el deporte profesional.

Entrevista exclusiva con Will Hernández
Will, se habla mucho de la exigencia física en la NFL, pero para ti, ¿qué es lo que realmente separa a un jugador promedio de uno que deja huella, especialmente bajo la identidad mexicana?
William Hernández: Importa el juego, claro, pero lo que más valoran los gerentes es la ética de trabajo: qué tan trabajador eres, cuánto le “chingas” a las pesas. Eso es lo que somos como mexicanos; es nuestra naturaleza. Si a eso le sumas técnica, instrucción e inteligencia, los mexicanos podemos hacer mucho ruido. No solo en la liga, sino en todo este deporte.
¿En qué momento entendiste que tu proyecto personal podía escalar más allá de una marca y convertirse en una cuestión cultural?
William Hernández: El primer aviso fue cuando me draftearon y me dijeron: “Eres uno de los pocos mexicanos seleccionados”. Pero el “click” real fue después de mi primera temporada. Vi a muchos jugadores que, en mi opinión, no pertenecían a la liga, mientras que tenía amigos en México, en el Tec de Monterrey o en la Autónoma de Nuevo León, que eran mucho mejores. Me di cuenta de que faltaban ojos en México. Ahí supe que Mijo tenía que ser la fuente para que el mexicano que sueña con jugar sienta que pertenece aquí, porque yo estoy presente y abriendo el camino.
Tu marca Mijo parece mezclar varias categorías: moda, gastronomía y hasta una fundación. Cuéntanos, ¿qué es todo lo que abarca este proyecto?
William Hernández: Mijo no es solo ropa. Tenemos una fundación donde ayudamos a empoderar a niños hispanos, específicamente mexicanos en Estados Unidos, para que desarrollen su potencial física y mentalmente. Yo fui uno de esos niños; cuando empecé en la preparatoria, no sabía nada de becas ni cómo funcionaba el sistema. Era otro lenguaje. Mi misión es regresar ese favor, enseñándoles cómo funcionan las becas, cómo calificar y entrenarlos para que sean competitivos y logren ir a la universidad.
En tu posición, te toca tomar decisiones clave constantemente. ¿Cuál consideras que ha sido la decisión más arriesgada de tu vida y qué aprendiste de ella?
William Hernández: Fue en la preparatoria. Estuve a punto de dejar el fútbol para ponerme a trabajar y hacer dinero de inmediato para mi familia. Mis coaches me pidieron que viera la visión a largo plazo. Tuve que decidir entre ayudar un poco en ese momento o aguantar años con la posibilidad de llegar a la NFL y cambiarles la vida de verdad. Decidí aguantar y seguir el camino. En 2018, cuando llegó el Draft, pude cambiar la vida de mis padres de una forma que nunca hubiera logrado de otra manera.

Además de la NFL, te has involucrado con los Osos de la LFA en Monterrey. ¿Qué te llevó a apostar por la liga mexicana?
William Hernández: Estoy aquí para elevar el nivel del fútbol americano en México. Vine a Monterrey a platicar con los gerentes y coaches porque creo mucho en la LFA; creo que será una liga muy exitosa. Para mí es personal. Como uno de los pocos mexicanos en la NFL, todo lo que yo pueda compartir para ayudar al siguiente jugador mexicano a llegar allá, lo voy a hacer. Y los Osos son apenas el comienzo.
¿Cuál es el ajuste que falta para que la LFA dé ese gran salto de calidad?
William Hernández: Falta poner las piezas juntas. Monterrey y San Pedro son la fundación de esto por el talento que sale de sus universidades. Si a ese talento le agregamos la experiencia de jugadores profesionales, traemos los ojos del mundo y hacemos colaboraciones con la NFL, esto va a explotar.
Has jugado en estadios legendarios, pero hace poco estuviste en el Estadio Azteca. ¿Cómo viste a la afición comparada con la de Estados Unidos?
William Hernández: He jugado en casi todos los estadios de la NFL, pero el nivel de energía del aficionado en México está en otro nivel; ni se compara. Cuando jugué en el Azteca, me di cuenta de que la pasión aquí es superior. Somos gente “chingona” que transmite una energía única. Por eso la LFA es tan importante, para que esa pasión tenga un lugar donde vibrar todo el año.
Finalmente, ¿cuáles son los siguientes pasos inmediatos para Will Hernández?
William Hernández: Mi carrera en la NFL sigue al 100%. Pero fuera de eso, vienen más campamentos; seguimos en El Paso y ahora abrimos en Los Ángeles porque ahí hay mucha “raza” con sueños. Mi misión es poner a México en el mapa. Los mexicanos lo hacemos todo bien: soccer, americano, LFA o NFL. Vamos a seguir dándole con todo para que el mundo sepa de qué estamos hechos.
