La directiva de Cruz Azul se encuentra en una etapa de movimientos estratégicos fuera de la cancha para concretar un objetivo anhelado: regresar al Estadio Azteca antes de lo previsto. Aunque el equipo ha fungido como local temporal en el Estadio Cuauhtémoc de Puebla durante el actual Clausura 2026, el deseo de la institución es cerrar la fase regular y encarar la Liguilla en el corazón de la CDMX.
El director técnico celeste, Nicolás Larcamón, ha sido una de las voces más firmes en apoyar esta mudanza anticipada. El estratega argentino ha dejado claro que los traslados constantes a Puebla generan un desgaste físico que impacta directamente en el rendimiento de sus jugadores. “Queremos quedarnos en la Ciudad de México. Los traslados impactan y estar aquí nos acerca más a la afición”, explicó Larcamón, subrayando que la estabilidad logística es fundamental para las aspiraciones del equipo.
El plan trazado contempla una serie de partidos específicos que marcarían este retorno triunfal. Entre los encuentros en la mira se encuentran la Jornada 15 contra Tijuana (18 de abril) y la Jornada 17 frente a Necaxa (26 de abril). Además, la directiva busca que la Fase Final de la Liga MX, que se disputará en mayo, y las Semifinales de la Concachampions se lleven a cabo en el Coloso de Santa Úrsula. Esta decisión no solo responde a una necesidad deportiva, sino también a una demanda de la afición, que ha visto cómo la distancia ha enfriado la conexión con el equipo en la grada.

Aunque la mudanza definitiva a la Ciudad de México está proyectada oficialmente para julio de 2026, la urgencia por recuperar la localía en la capital es evidente. Cruz Azul se encuentra en un punto crítico del torneo donde pelear el liderato y llegar con ritmo a la liguilla requiere de todas las ventajas posibles.
