La temporada de Los Ángeles Lakers ha recibido un golpe demoledor en el momento más inoportuno. El equipo anunció este viernes que su máxima estrella, Luka Dončić, se perderá lo que resta de la temporada regular debido a una distensión de segundo grado en el tendón de la corva izquierdo. Esta noticia llega tras una resonancia magnética realizada para determinar la gravedad de las molestias que el esloveno presentó durante el último encuentro del equipo.
El incidente ocurrió durante la estrepitosa derrota de los Lakers ante el Oklahoma City Thunder, donde el vigente campeón de la NBA humilló a los angelinos con un marcador de 139-96. Dončić, quien solo pudo aportar 12 unidades antes de retirarse, comenzó a sentir molestias desde la primera mitad del juego. Aunque recibió el visto bueno del cuerpo médico para regresar en el tercer cuarto, apenas pudo mantenerse en cancha cuatro minutos antes de doblarse de dolor y quedar tendido en la duela.
La baja de Doncic es un desafío monumental para el esquema del entrenador JJ Redick, considerando que el esloveno ha sido el motor principal del equipo, llevándolos hasta el tercer puesto de la Conferencia Oeste con un récord de 50-27. Los números de Luka esta temporada han sido históricos: promedia 33,5 puntos, 8,3 asistencias y 7,7 rebotes por partido. Su dominio fue tal que en el mes de marzo fue nombrado jugador del mes tras anotar 600 puntos y encadenar 13 partidos consecutivos con al menos 30 unidades.
A los Lakers les quedan cinco partidos críticos en el calendario contra equipos como los Dallas Mavericks, Golden State Warriors y Phoenix Suns. Si bien el equipo ya tiene su boleto sellado a la postemporada, la gran incertidumbre es si Luka Dončić podrá recuperarse a tiempo para los playoffs, que inician este domingo.
Históricamente, las distensiones de segundo grado requieren varias semanas de recuperación, y el historial de problemas en los isquiotibiales del jugador es un factor que genera aún más preocupación en la organización. Por ahora, los Lakers deberán confiar en el liderazgo de LeBron James para mantener el ritmo mientras esperan un milagro médico para su joven superestrella.
