La incertidumbre que rodeaba la participación de la selección nacional de Irán en la próxima Copa del Mundo de 2026 ha llegado a su fin. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó recientemente que la FIFA ha tomado una decisión definitiva: el equipo iraní deberá disputar sus encuentros de la fase de grupos en territorio estadounidense, tal como se estableció originalmente en el sorteo oficial, informó Metro World News.
El conflicto se originó a raíz de las declaraciones del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien el pasado 12 de marzo manifestó en sus redes sociales que, si bien la selección de Irán era “bienvenida”, no consideraba apropiado que asistieran “por su propia seguridad”. Estas palabras fueron interpretadas por la Federación de Futbol de Irán como una amenaza indirecta y una falta de garantías mínimas para su delegación.
En respuesta, el presidente de la federación iraní, Mehdi Taj, a través de un mensaje difundido por su embajada en México, declaró tajantemente que no viajarían a Estados Unidos bajo esas condiciones, iniciando negociaciones directas con la FIFA para intentar trasladar sus compromisos a sedes en México.
A pesar de los esfuerzos iraníes por cambiar la locación de sus partidos para evitar el territorio estadounidense, la FIFA se mantuvo firme en su planificación inicial. Según lo expuesto por la mandataria mexicana en una conferencia de prensa, el organismo rector del futbol mundial determinó que realizar tales modificaciones a estas alturas representaría un desafío logístico inasumible.
Previamente, un portavoz de la FIFA ya había señalado a la prensa que esperaban que todos los equipos compitieran según el calendario anunciado desde diciembre de 2025.
Con esta decisión ratificada por las autoridades, Irán permanecerá asignado al Grupo G, donde deberá enfrentar una agenda competitiva de alto nivel. Sus dos primeros compromisos se llevarán a cabo en el SoFi Stadium de Inglewood, California, donde se medirá ante las selecciones de Nueva Zelanda y Bélgica.
Posteriormente, el equipo asiático deberá trasladarse al estado de Washington para cerrar su participación en la fase de grupos contra Egipto en el Lumen Field de Seattle. De esta manera, se cierra uno de los capítulos más polémicos de la previa mundialista, priorizando la estructura organizativa del torneo sobre las marcadas diferencias políticas entre las naciones participantes.
