El basquetbol mexicano vive un momento significativo con la selección de Gabriela Jáquez en el Draft de la WNBA 2026, un paso que confirma su proyección internacional y marca un avance importante para la presencia nacional en la liga más competitiva del mundo.
¿En qué equipo jugará Gabriela Jáquez?
Formada en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), Jáquez logró consolidarse como una jugadora clave dentro de uno de los programas más competitivos del baloncesto colegial.

Gabriela Jáquez sorprendió en el Draft de la WNBA 2026, donde fue elegida en la quinta posición global por Chicago Sky, consolidando su llegada a la élite del baloncesto profesional, cuandpo se esperaba que ocupará un lugar después del número 10
La elección no pasó desapercibida; aunque Jáquez ya aparecía en el radar como una prospecto sólida tras su paso por UCLA, su presencia dentro del Top 5 representó una de las sorpresas del draft, impulsada por su crecimiento en la última etapa del baloncesto colegial y su capacidad para responder en momentos de alta exigencia.
Durante su etapa universitaria, la mexicana se consolidó como una jugadora versátil, con impacto en ambos lados de la cancha. Su lectura de juego, disciplina táctica y capacidad defensiva la convirtieron en una pieza clave dentro de un programa competitivo, factores que terminaron por elevar su valor en la evaluación de las franquicias.
Chicago Sky apuesta por ese perfil, en un proceso de renovación, la organización busca jugadoras capaces de adaptarse rápidamente al ritmo de la liga, y en Jáquez encuentra una opción con proyección, inteligencia en la duela y margen de crecimiento.
Más allá del logro individual, su llegada a la WNBA representa un paso importante para el basquetbol femenil mexicano, que continúa abriendo espacio en escenarios internacionales.

En sus primeras declaraciones, enfatizó su deseo de adaptarse lo más rápido posible, aprender del nivel competitivo de la WNBA y aportar desde el inicio. También destacó el orgullo de representar a la comunidad latina y mexicana, dejando claro que su objetivo es consolidarse y abrir camino para más jugadoras.
El reto inmediato será trasladar su rendimiento colegial al profesionalismo, donde la exigencia física, el ritmo de juego y la competencia interna elevan el nivel en cada partido.
