Guillermo Manuel Cortés Labastida, mejor conocido como “Kato”, es una de las mayores promesas del taekwondo mexicano y este miércoles confirmó por qué su nombre ya pesa a nivel internacional, debido a que ganó la medalla de oro en el Campeonato Mundial Juvenil de Tashkent, donde venció 2-0 al coreano Ji Woong Ha en la final de la división de -59 kilos, informó Metro World News.
Pero este logro no es casualidad, “Kato” lleva una trayectoria poco común para su edad, en 2022 se coronó campeón mundial cadete en Sofía en la categoría -41 kg y además fue reconocido como el MVP masculino del torneo.
Un año después repitió la hazaña en Sarajevo y se convirtió en bicampeón mundial cadete, un logro que fue destacado como inédito para un mexicano en esa disciplina.
Además, Taekwondo Data registra para Guillermo resultados destacados en eventos como el US Open, el Spanish Open, la Presidents Cup Pan Am y el Campeonato Panamericano juvenil, así como su presencia en el Mundial Juvenil de Chuncheon y ahora en Tashkent.
Taekwondo desde la cuna
La historia de Kato no se entiende sin su familia, su padre es Carlos Cortés, conocido en el medio como “Munrra”, y su madre es Elena Labastida; ambos fueron taekwondoínes y después trasladaron esa experiencia al entrenamiento y formación de atletas en el estado de Jalisco.
La pareja comenzó a impartir clases desde 2009 y actualmente están al frente de una red de academias, desde donde contagian esa pasión a sus hijos.
El propio Kato ha reconocido públicamente el peso de su entorno familiar, tras su título en Sofía, el mexicano dijo a World Taekwondo que nada de eso habría sido posible sin el apoyo de su familia y mencionó a su hermano Damián como su gran ídolo.
“Kid” Azteca abrió camino
Antes de que “Kato” se convirtiera en campeón mundial juvenil, en casa ya había un referente competitivo, Carlos Damián Cortés Labastida, conocido como “Kid Azteca”.
Se trata de un atleta de alto nivel nacional e internacional, con títulos en selectivos mexicanos, medallas en eventos panamericanos y resultados destacados en competencias como el Campeonato Panamericano, el Grand Slam México, el US Open y el Mundial World Taekwondo Diamond.
Hasta ahora acumula al menos 27 medallas nacionales y siete campeonatos nacionales, y actualmente entrena en España.
Grecia también empuja el apellido
La dinastía no termina ahí, Grecia Elena Cortés Labastida también compite con resultados importantes, como campeona panamericana en 2024 y siete veces campeona nacional, por lo que se perfila como una de las promesas mexicanas de la disciplina.
Estos resultados la ponen en una camada competitiva que busca seguir el camino trazado por sus hermanos.
Munrra Cortés y Elena Labastida
En el caso de “Kato,” hablar de talento también es hablar de estructura familiar, su padre “Munrra” es una figura central en su desarrollo técnico, mientras que Elena Labastida aparece como un pilar formativo y emocional dentro de una familia completamente volcada al alto rendimiento.
Ambos extaekwondoínes hicieron del deporte un proyecto de vida y una escuela para sus hijos, y esa mezcla de herencia, disciplina y acompañamiento explica por qué el apellido Cortés Labastida se ha vuelto sinónimo de taekwondo en México.
“Kato” es hoy la cara más visible por su oro mundial juvenil en Tashkent, pero detrás de esa medalla hay una familia que lleva años construyendo campeones.
