El lanzamiento del tradicional álbum de Panini ha provocado una ola de críticas debido a múltiples errores que, para aficionados y analistas, reflejan una preocupante falta de actualización sobre la realidad de la Selección Mexicana.
Lo que debía ser una pieza de colección histórica terminó convertido en blanco de burlas y reclamos en redes sociales, donde señalan inconsistencias tanto en convocatorias como en equipos.
Jugadores fuera del Mundial… pero dentro del álbum
Uno de los casos más señalados es el de Luis Malagón, quien aparece como figura principal del Tri pese a estar prácticamente descartado tras una ruptura del tendón de Aquiles. Su inclusión ha sido catalogada por aficionados como un “error imperdonable”.
A la lista se suman nombres como César Huerta y Hirving Lozano, jugadores que atraviesan momentos de baja actividad o problemas físicos que los mantienen lejos de un lugar seguro en la convocatoria.
Las críticas no solo apuntan al presente deportivo, sino a lo que muchos llaman la “maldición del cromo”, donde futbolistas incluidos en el álbum terminan fuera del torneo por lesiones o bajo rendimiento.
Fichajes incorrectos y desactualización total
Otro de los puntos más cuestionados es la falta de precisión en los equipos de los jugadores. Por ejemplo, Jorge Sánchez aparece como futbolista de Cruz Azul, club que ya no corresponde a su situación actual, lo que evidencia un desfase en la información.
Además, jugadores que, probablemente estarán en la lista final de Javier Aguirre para disputar la Copa del Mundo como Fidalgo, Quiñones, La Hormiga, Ledezma, entre otros, no figuran en el álbum.
Un álbum más caro… y menos confiable
Además de los errores, el aumento en el tamaño del torneo —con 48 selecciones— ha elevado considerablemente el costo de completar la colección. Para muchos aficionados, el precio ya representa un lujo, especialmente cuando el contenido no ofrece la precisión esperada.
La combinación de imprecisiones y altos costos ha dejado un sabor amargo entre los seguidores del Tri, quienes esperaban una edición histórica rumbo al Mundial en casa.
Para buena parte de la afición, este álbum parece más una apuesta adelantada que una radiografía real del equipo que representará a México en 2026. Una vez más, la cancha y la actualidad futbolística han dejado atrás a la imprenta
