El cierre del Clausura 2026 en la Liga MX tiene uno de sus puntos más tensos en la franja media de la tabla; del sexto al noveno lugar, la diferencia es mínima y cualquier combinación en las dos jornadas restantes puede modificar por completo el panorama de Liguilla.
En este momento, América, Atlas y León comparten 22 puntos, mientras que Tigres UANL los sigue con 21; esto genera un escenario donde no solo está en juego la clasificación, sino incluso quedar fuera.

El sexto lugar es clave porque otorga el último boleto directo a Liguilla; hoy, cualquiera de los tres equipos con 22 puntos puede ocuparlo, pero todo dependerá de dos factores: resultados propios y diferencia de goles.
Un equipo que logre dos victorias cerraría con 28 puntos y prácticamente aseguraría ese pase directo. Incluso con cuatro puntos (una victoria y un empate) podrían mantenerse si sus rivales no suman de a tres de forma constante.
El problema aparece para quienes no logren sostener el ritmo. Si América, Atlas o León empatan ambos partidos, llegarían a 24 puntos, una cifra vulnerable si Tigres gana uno o dos encuentros.
El equipo regiomontano, con 21 unidades, tiene margen de maniobra: dos triunfos lo llevarían a 27 puntos, suficiente no solo para meterse, sino incluso para desplazar a alguno de los actuales ocupantes del sexto puesto.
El noveno lugar es el más delicado; actualmente Tigres lo ocupa, pero es también el más expuesto. Una derrota combinada con victorias de equipos que vienen por detrás como Tijuana o Necaxa podría sacarlo de toda aspiración de la fiesta grande. Es decir, Tigres no depende solo de sí mismo para mejorar su posición, pero sí para no complicarse.
Hay un escenario crítico que no se puede descartar: un triple empate en 24 o 25 puntos entre América, Atlas y León, con Tigres alcanzando o superando esa cifra. En ese caso, los criterios de desempate —principalmente diferencia de goles— serán determinantes. Un equipo que hoy parece seguro podría caer varios puestos en cuestión de una jornada.

En términos prácticos, el margen de error es mínimo. Con dos fechas por disputarse, un solo tropiezo puede mandar a cualquiera del sexto al noveno puesto a jugarse la temporada, en el peor de los casos, quedar fuera si los de abajo encadenan resultados positivos.
El cierre promete ser uno de los más cerrados de los últimos torneos. No hay favoritos claros en esta zona, solo equipos obligados a sumar.
En un torneo donde la regularidad ha sido intermitente, el que llegue mejor a estas dos jornadas finales será el que logre sostenerse. Los demás quedarán expuestos a una combinación de resultados que no perdona errores.
