El Gran Premio de Long Beach dejó un sabor agridulce para Pato O’Ward y el equipo Arrow McLaren.
A pesar de haber arrancado en la segunda posición tras una calificación brillante, el regiomontano finalizó en el quinto puesto, igualando su mejor registro en este circuito callejero (2022), pero quedando lejos de la expectativa del podio debido a una ejecución estratégica cuestionable por parte de su muro de ingenieros.
La carrera comenzó con intensidad desde el primer giro, donde O’Ward tuvo un ligero contacto con Felix Rosenqvist sin consecuencias graves; sin embargo, la resistencia en el segundo lugar duró poco: al inicio de la segunda vuelta, el español Alex Palou aprovechó una frenada profunda en la curva uno para rebasar al mexicano por dentro.

A partir de ese momento, Pato se vio obligado a gestionar combustible y neumáticos, reportando por radio la necesidad de “más ala” para la siguiente parada.
El error en pits: Tráfico y pérdida de posiciones
El punto de quiebre ocurrió en la vuelta 30, en un intento por realizar un undercut a los líderes, McLaren llamó a O’Ward a los pits para montar neumáticos rojos. No obstante, el error de cálculo fue crítico: el equipo lo devolvió a la pista en medio del tráfico de los pilotos que iban a una estrategia de tres paradas.
Mientras sus rivales directos estiraban sus turnos para salir con pista limpia, Pato perdió tiempo valioso, permitiendo que pilotos como Kyle Kirkwood le hicieran el overcut. Esta falla estratégica lo mandó momentáneamente al sexto lugar, sepultando sus opciones reales de pelear por la bandera a cuadros.
Una bandera amarilla en la vuelta 57, provocada por restos de fibra de carbono en la pista, agrupó nuevamente al pelotón para un sprint final de 29 vueltas.
En la última parada masiva, se vivió un momento de alta tensión cuando el auto de Kirkwood pasó sobre el pie de un mecánico de Caio Collet, quien tuvo que recibir atención médica en la zona de fosos.
Tras el relanzamiento, O’Ward logró mantenerse en la pelea pero no pudo escalar más allá del quinto sitio, viendo cómo el podio se alejaba definitivamente. La ejecución maestra de Ganassi Racing en los pits terminó por definir los primeros lugares, dejando al mexicano con la frustración de una estrategia que no estuvo a la altura de su manejo en pista.
