Lo que comenzó como una visita turística en Filipinas terminó en una lección de humildad deportiva; después de que el histórico multicampeón Manny Pacquiao se volvió tendencia global.
El Pacman se volvió tendencia tras protagonizar un video junto al famoso streamer estadounidense IShowSpeed, quien fiel a su estilo provocador, se atrevió a retar el poder de puños de uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos.
¿Por qué Paquiao noqueó a Speed?
Durante la transmisión en vivo, Speed —conocido por sus reacciones exageradas y su obsesión con Cristiano Ronaldo— insistió en probar la resistencia de su abdomen frente a las combinaciones de Pacquiao.
Tras un breve calentamiento donde el filipino mostró que su velocidad de manos sigue intacta a pesar del retiro, llegó el momento del intercambio.
Pacquiao, con una sonrisa en el rostro pero con la precisión de un cirujano, conectó una serie de ganchos al cuerpo. El golpe definitivo, un impacto seco en la zona hepática, mandó al streamer directamente a la lona.
Speed, visiblemente afectado por el dolor y la falta de aire, permaneció en el suelo durante varios segundos mientras Pacquiao y los presentes reían ante la escena.
Este encuentro no es un hecho aislado, IShowSpeed ha convertido en una sección recurrente de su contenido el ser “humillado” físicamente por atletas de élite. Sin embargo, ver a Pacquiao —una figura institucional del deporte— prestarse a este tipo de dinámicas subraya la relevancia que siguen teniendo las leyendas del boxeo en las nuevas plataformas digitales como TikTok y Twitch.
Más allá de la comedia, el video dejó impresionados a los analistas de boxeo por la movilidad y la explosividad que aún conserva el filipino.
A sus años, Pacquiao demostró que el “timing” y la fuerza son lo último que se pierde, dejando a los fans con la duda de si este tipo de exhibiciones son el preámbulo para un regreso más formal al ring o simplemente parte de su faceta como embajador global del deporte.
Por ahora, IShowSpeed se suma a la lista de víctimas del “Pacman”, llevándose de Filipinas no solo un video con millones de vistas, sino también un doloroso recuerdo de por qué nunca se debe retar a un campeón del mundo.
