El duelo entre Cruz Azul y Querétaro, correspondiente a la Jornada 16 del Clausura 2026, terminó con un empate 1-1 en el terreno de juego, pero el resultado podría modificarse fuera de la cancha.
Lo que parecía un punto más en la tabla para la Máquina, se transformó en una controversia que ya está bajo análisis de las autoridades del futbol mexicano.
¿Qué ocurrió?
El conflicto no está relacionado con un futbolista, sino con un integrante del cuerpo médico. Durante el encuentro, se detectó la presencia de Paolo Arriaga en la banca celeste sin aparecer en la cédula oficial del compromiso.
De acuerdo con el reglamento de la Liga MX, cualquier persona que permanezca en el área técnica debe estar debidamente registrada, de lo contrario se puede configurar una alineación indebida, incluso si no participa directamente en el desarrollo del juego.
¿Cómo afectaría a Cruz Azul?
Ante esta situación, el conjunto queretano tendría argumentos para presentar una inconformidad formal. En caso de que proceda, el castigo sería contundente: derrota en la mesa para Cruz Azul, además de una sanción económica.
Este escenario impactaría directamente en la clasificación, especialmente en una fase del torneo donde cada punto resulta determinante.
No obstante, desde el banquillo celeste, el técnico Nicolás Larcamón ha rechazado cualquier irregularidad. El estratega aseguró que la presencia del médico respondió a un protocolo de emergencia y que no hubo intención de incumplir la normativa, argumento que podría ser clave en la resolución final.
Por ahora, no existe un veredicto oficial, por lo que el marcador sigue siendo válido. La decisión dependerá de la interpretación del reglamento por parte de la comisión disciplinaria.
En conclusión, Cruz Azul aún no pierde el partido, pero enfrenta un riesgo real de hacerlo en los escritorios, en un caso donde un detalle administrativo podría tener consecuencias deportivas de gran magnitud.
