El futbol internacional encendió las alarmas tras confirmarse la lesión de Luka Modrić, quien tuvo que pasar por el quirófano luego de sufrir un duro golpe durante su último partido con el AC Milan.
¿Qué le pasó?
El mediocampista croata padeció una fractura en el pómulo tras un choque en una jugada aérea, situación que derivó en una intervención quirúrgica inmediata para corregir el daño facial.
Reportes médicos incluso señalaron una doble afectación en la zona, lo que elevó la preocupación tanto en su club como en su selección.
¿Se pierde el Mundial?
Las consecuencias no tardaron en hacerse notar. El experimentado volante quedó descartado para lo que resta de la temporada en Italia, perdiéndose compromisos clave con el conjunto rossonero.
Más allá del impacto deportivo, el enfoque principal está en su recuperación, la cual requiere varias semanas de reposo, seguimiento especializado y adaptación progresiva antes de volver a la actividad profesional. La prioridad es evitar cualquier complicación que retrase su regreso a las canchas.
Pensando en el futuro inmediato, la gran incógnita gira en torno a su presencia en el Mundial 2026. Aunque la lesión es delicada, los pronósticos iniciales son relativamente optimistas.
Este tipo de fracturas suele tener tiempos de recuperación más cortos en comparación con daños ligamentarios o musculares graves.
Por ello, todo apunta a que Modrić podría llegar a la justa mundialista, incluso si debe utilizar una máscara protectora para resguardar la zona afectada.
A pesar de que existe cierto margen de riesgo, el escenario actual no lo coloca fuera del torneo. Si la evolución médica sigue el curso esperado, el capitán croata tendría opciones reales de liderar nuevamente a su selección en la máxima cita del futbol, manteniendo viva la ilusión de verlo competir al más alto nivel una vez más.
