La convocatoria de Guillermo Martínez a la selección nacional para la Copa del Mundo 2026 tomó por sorpresa a propios y extraños, pero para el delantero de Pumas representa la materialización de un anhelo que lo ha acompañado desde la infancia.
¿Qué dijo?
Tras hacerse oficial la decisión de Javier Aguirre, el atacante no ocultó la emoción y agradeció la oportunidad de vestir los colores del país en el escenario más importante del balompié internacional.
“Estoy muy contento. Es algo que desde chico sueñas”, expresó el goleador, visiblemente conmovido ante los medios. En sus palabras también hubo espacio para reconocer la confianza del estratega nacional, subrayando que asumirá el reto con compromiso absoluto.
Para Martínez, portar la camiseta tricolor no solo implica un logro personal, sino una responsabilidad que exige entrega total en cada minuto dentro del terreno de juego.
“Gracias a Dios se nos dieron estas cosas, esta oportunidad y qué mejor que representar a tu país. En lo personal también agradecer la confianza de Javier (Aguirre), y la entrega total con la Selección. No hay nada más grande que representar a tu país”, dijo.
El llamado también trae consigo un sentimiento agridulce. El ariete auriazul admitió que no será sencillo separarse de Pumas en un momento clave, ya que el conjunto universitario llega como líder a la liguilla y se medirá ante el acérrimo rival, América, en los cuartos de final.
A pesar de la distancia, dejó claro que seguirá respaldando a sus compañeros, confiando plenamente en la capacidad del plantel para pelear por el campeonato y romper la larga sequía sin título.
“Ellos están preparados y mi apoyo también lo van a tener, porque nos hemos preparado de la mejor manera también aquí en Pumas para conseguir los objetivos. Ahora me toca desde otra zona, pero mi apoyo lo van a tener porque son capaces. Están enfocados y con el mismo objetivo”, dijo.
La inclusión de Guillermo Martínez en la lista definitiva responde a varios factores que terminaron por convencer a Javier Aguirre: su destacado momento futbolístico, la contundencia mostrada frente al arco durante el torneo, su experiencia a los 31 años y la capacidad de adaptarse a distintos sistemas ofensivos.
Además, su disciplina, esfuerzo constante y liderazgo dentro del vestidor fueron elementos clave para ganarse un lugar en una convocatoria que ha generado debate, pero que también abre una nueva historia para el delantero mexicano.
