La lista de jugadores que iniciarán concentración anticipada con la Selección Mexicana rumbo al Mundial generó una de las primeras grandes polémicas en el entorno del futbol nacional, luego de que Javier Aguirre dejara fuera a Carlos Rodríguez, mediocampista de Cruz Azul, pese a que era considerado uno de los elementos con altas posibilidades de asistir a la justa, informó Metro World News.
Dentro del anuncio, el estratega mexicano confirmó a los jugadores que no disputarán la Liguilla con sus clubes para integrarse de inmediato al combinado nacional, garantizando prácticamente su presencia en el Mundial. En ese escenario, Cruz Azul aparecía como uno de los equipos con buen aporte de nombres como Erik Lira y el propio Rodríguez; sin embargo, solo el primero fue incluido, desatando sorpresa tanto en la afición como dentro del vestidor celeste.
La reacción no tardó en llegar. Compañeros del mediocampista y el propio club mostraron su respaldo públicamente, reconociendo su nivel a lo largo del torneo. Fue entonces cuando Rodríguez decidió romper el silencio, aunque de forma breve, al compartir una historia en redes sociales replicando un mensaje de Cruz Azul, al que añadió la frase: “Mi máquina, vamos que se viene lo mejor”, palabras que rápidamente conectaron con la afición.
El mensaje no solo fue interpretado como una muestra de compromiso, sino también como una señal de enfoque total en la fase final del torneo. Lejos de debilitar al equipo, la ausencia de Rodríguez en la convocatoria podría convertirse en un impulso anímico para un Cruz Azul que apunta fuerte a la Liguilla.
Cabe destacar que, aunque en redes sociales surgieron versiones sobre una posible inclusión de último momento en la lista definitiva, el acuerdo entre directivos y el cuerpo técnico encabezado por Aguirre hace prácticamente imposible cualquier cambio, situación similar a la que enfrenta Marcel Ruiz.
Ahora, Cruz Azul se alista para encarar los Cuartos de Final ante Atlas, con un plantel que, lejos de distracciones, buscará aprovechar este escenario para pelear por el título y demostrar que el golpe anímico puede transformarse en motivación dentro de la cancha.
