La Arena México fue escenario de una noche vibrante que confirmó el choque de estilos entre México y Estados Unidos, en una función conjunta entre el Consejo Mundial de Lucha Libre y Major League Wrestling que cumplió con creces las expectativas. Con combates a una caída y una afición completamente entregada, el evento tuvo su punto más alto en la lucha estelar, donde Templario se consagró como nuevo campeón mundial de peso medio de MLW tras imponerse en un duelo intenso y lleno de drama.
En el combate principal, el mexicano se midió al japonés Kushida en un enfrentamiento de alto nivel, marcado por un estilo recio y constantes castigos. Ambos gladiadores se exigieron al máximo, llevando la lucha a un terreno físico y espectacular. En medio de la tensión, Templario logró sobreponerse incluso a un faul, mientras el réferi se encontraba distraído por la intervención de Ikuro, lo que añadió polémica al desenlace.
El cierre fue electrizante. Con el rival ya mermado de la espalda, el luchador mexicano aprovechó el momento para finiquitar la contienda y quedarse con el campeonato, desatando la euforia del público que abarrotó la catedral de la lucha libre. Posteriormente, el presidente de MLW, Cesar Duran, fue el encargado de entregarle el cinturón, aunque dejó claro su descontento con el resultado y advirtió que buscará revancha.
En otro de los duelos destacados, Austin Aries y Trevor Lee defendieron el campeonato ante los mexicanos Ángel de Oro y Soberano Jr., en un combate que mantuvo al público al filo de la butaca. Con el respaldo de la afición, los representantes del CMLL lograron imponerse en una batalla sumamente exigente.
Por su parte, Diego Hill Flyhigh tuvo una complicada prueba ante Neon, quien lo obligó a exigirse al máximo. Sin embargo, el mexicano sacó la casta en los momentos clave para llevarse la victoria.
En la división de parejas, los campeones Donovan Dijak y Bishop Dyer defendieron sus títulos ante Los Infernales, en una lucha en la que la potencia de los extranjeros se impuso pese al corazón y entrega de los mexicanos, que estuvieron cerca de dar la sorpresa.
En la rama femenil, Shotzi logró retener el campeonato mundial de MLW tras superar a La Garra Negra en un combate intenso. Mientras tanto, Olympia se llevó la victoria frente a Lady Frost en otro duelo que destacó por la exigencia física.
Finalmente, los Hermanos Calavera I y II salieron victoriosos en un choque de rudos ante la experiencia de Okumura e Ikuro Kwon, cerrando así una función que dejó claro el gran momento que vive la lucha libre mexicana.
