La Tarjeta de Movilidad Integrada tendrá una edición especial con motivo del Mundial 2026, una propuesta que combina funcionalidad con valor simbólico para los millones de aficionados que visitarán la capital durante el torneo.
El plástico no solo servirá como medio de pago en el transporte público, sino también como un recuerdo accesible del evento deportivo más importante del planeta.

Esta versión mantiene todas las características de la tarjeta tradicional: Permitirá el acceso a la red completa de movilidad de la ciudad, incluyendo Metro, Metrobús, Cablebús, Trolebús, Tren Ligero y otros sistemas integrados.
La diferencia radica en su diseño, la edición especial incorpora elementos representativos de la Ciudad de México, integrando íconos urbanos con una estética alusiva al futbol.
Entre los gráficos destacan referencias a monumentos emblemáticos, figuras culturales y detalles que evocan la identidad chilanga, todo bajo una línea visual pensada para conectar con el ambiente del Mundial.
¿Cuánto costará y dónde comprar?
En términos de costo, la tarjeta conservará un precio accesible, similar al de la versión convencional, de alrededor de 20 a 25 pesos.
La distribución seguirá el mismo esquema que la tarjeta tradicional. Estará disponible en taquillas del Metro, máquinas de recarga en estaciones, módulos del Metrobús, Cablebús y otros puntos autorizados a finales del mes de mayo.
También se contempla su presencia en zonas estratégicas como áreas turísticas y espacios cercanos a sedes mundialistas, con el objetivo de agilizar su adquisición por parte de visitantes.
Otro aspecto relevante es la posible integración digital, la ciudad ha avanzado en sistemas de pago sin contacto, por lo que esta edición podría contar con opciones compatibles con dispositivos móviles, ampliando las alternativas para los usuarios y alineándose con estándares internacionales de movilidad.
El lanzamiento de esta tarjeta forma parte de una estrategia más amplia de preparación urbana rumbo al Mundial 2026. La Ciudad de México busca optimizar su infraestructura de transporte y mejorar la experiencia del usuario en eventos de gran escala, donde la movilidad juega un papel determinante.
