La FIFA confirmó un cambio histórico en el mundo del coleccionismo deportivo: a partir de 2031, la empresa estadounidense Fanatics, a través de su marca Topps, será la encargada de producir los álbumes, cromos y tarjetas coleccionables oficiales de sus torneos, poniendo fin a más de seis décadas de colaboración con Panini.
El anuncio marca el cierre de una era que comenzó en el Mundial de México 1970, cuando Panini introdujo por primera vez los icónicos álbumes de estampas que se convirtieron en una tradición global cada cuatro años.
Fin de una alianza histórica de 60 años
De acuerdo con la FIFA, el acuerdo con Panini se mantendrá únicamente hasta el Mundial de 2030, mientras que la nueva licencia entrará en vigor a partir de 2031 e incluirá productos físicos y digitales.
La decisión representa uno de los cambios comerciales más importantes en la historia del futbol moderno, ya que Panini no solo era el proveedor oficial, sino también un símbolo cultural asociado a la experiencia mundialista de millones de aficionados.
Fanatics y Topps, la nueva era del coleccionismo
La nueva alianza con Fanatics contempla la introducción de un modelo más tecnológico y diverso, que incluirá tarjetas coleccionables con elementos innovadores como parches reales de camisetas utilizadas por jugadores en partidos oficiales.
La FIFA explicó que esta transición busca modernizar la experiencia de los aficionados, combinando productos físicos con versiones digitales, además de ampliar las formas de interacción con los coleccionables.
Panini seguirá hasta el Mundial 2030
Aunque el cambio ya está confirmado, Panini continuará siendo la responsable de los álbumes del Mundial de 2026 y del de 2030, lo que permitirá cerrar su ciclo con el torneo que celebrará el centenario de la Copa del Mundo.
Posteriormente, la marca italiana dejará oficialmente la producción de coleccionables de la FIFA, cerrando una etapa que marcó a generaciones de aficionados alrededor del mundo.
