A menos de 40 días para que arranque la Copa del Mundo 2026, el precio de los boletos ya comenzó a generar controversia y ahora fue nada menos que Donald Trump quien se sumó a las críticas contra FIFA y los costos para asistir al torneo que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá.
¿Qué dijo?
El mandatario estadounidense cuestionó el elevado valor de las entradas para algunos encuentros del certamen, especialmente para los partidos de la selección de Estados Unidos, cuyos boletos superan los mil dólares en varias plataformas de venta y reventa.
Durante una entrevista para NYPost, Trump dejó clara su postura y aseguró que él tampoco desembolsaría semejante cantidad para acudir a un estadio.
“No conocía esas cifras, me gustaría estar ahí, pero yo tampoco lo pagaría, para ser honesto contigo”, declaró el presidente al referirse al costo de las localidades para el Mundial 2026.
Las palabras del político rápidamente se viralizaron debido a que el tema de los precios se convirtió en una de las principales preocupaciones de los aficionados rumbo a la próxima justa deportiva.
Desde hace varios meses, seguidores de distintas selecciones han manifestado su molestia por el sistema de precios dinámicos implementado por FIFA, mecanismo que provoca que el costo aumente dependiendo de la demanda.
Trump también expresó su deseo de que las personas comunes puedan asistir al evento y no únicamente quienes tengan un gran poder adquisitivo.
Incluso mencionó a ciudadanos de barrios populares de Nueva York, afirmando que le decepcionaría que muchos aficionados quedaran excluidos por cuestiones económicas.
“Me gustaría que las personas que votaron por mí pudieran ir”, comentó el mandatario estadounidense al hablar sobre el impacto que tendrían los elevados costos en miles de seguidores del futbol.
Las declaraciones del presidente llegan apenas un día después de que el titular de FIFA, Gianni Infantino, defendiera públicamente el modelo de precios utilizado para la Copa del Mundo 2026, argumentando que el mercado estadounidense maneja tarifas elevadas en prácticamente todos los espectáculos deportivos y de entretenimiento.
Mientras tanto, la polémica continúa creciendo entre los aficionados, quienes temen que el Mundial más grande de la historia termine convirtiéndose en un evento inaccesible para gran parte del público.
