La polémica volvió a explotar en la Liguilla del Clausura 2026 y esta vez el protagonista fue Marco Antonio Ortiz durante el duelo entre Guadalajara y Tigres. Apenas habían transcurrido 57 segundos de partido cuando una jugada encendió el Estadio Akron y desató la furia de la afición rojiblanca por un gol anulado que dejó muchísimas dudas.
Todo comenzó prácticamente desde el silbatazo inicial. Chivas movió el balón y rápidamente Bryan González encontró espacios para meter un pase filtrado a profundidad que tomó mal parada a la defensa felina. Ricardo Marín aprovechó la desatención, ganó por velocidad y quedó mano a mano frente a Nahuel Guzmán. El delantero rojiblanco definió con tranquilidad para mandar el balón al fondo de las redes y hacer explotar el inmueble con lo que parecía el 1-0 y el 3-2 global en la eliminatoria.
Sin embargo, la celebración duró apenas unos segundos. De manera inmediata, el árbitro asistente levantó la bandera señalando fuera de lugar, mientras Marco Antonio Ortiz ratificó rápidamente la decisión ante las protestas de los jugadores de Chivas. La acción provocó desconcierto total en el estadio, ya que en las primeras repeticiones televisivas la posición de Marín parecía extremadamente cerrada e incluso para muchos aficionados el atacante arrancaba habilitado.
Con ese tanto, Chivas se colocaba momentáneamente a un gol de empatar el marcador global y aprovechar su posición en la tabla para avanzar a semifinales. En cambio, la anulación mantiene con vida a Tigres y apaga el impulso anímico con el que había iniciado el conjunto rojiblanco.
En redes sociales la reacción fue inmediata. Miles de aficionados comenzaron a compartir capturas de pantalla y videos de la acción, asegurando que el trazo de la jugada dejaba muchas dudas sobre la correcta aplicación del fuera de lugar. Incluso algunos usuarios cuestionaron la rapidez con la que se validó la decisión arbitral, ya que varios esperaban una revisión más detallada por parte del VAR debido a lo cerrada de la acción.
