La Copa del Mundo 2026 está de regreso, pero más allá de la emoción por ver el torneo más grande en la historia del futbol, la próxima justa también marcará el adiós de varias figuras que definieron una era dentro de las canchas.
Será un certamen cargado de nostalgia, emociones y despedidas inolvidables para millones de aficionados que crecieron viendo a auténticos gigantes del balompié dominar escenarios alrededor del planeta.
Lionel Messi
Uno de los nombres que inevitablemente roba los reflectores. Después de conquistar la gloria absoluta en Qatar 2022, el campeón del mundo buscará cerrar su historia con la Selección Argentina de manera legendaria.
A sus 39 años, el actual jugador del Inter Miami llegará a Norteamérica con el objetivo de conseguir un histórico bicampeonato y seguir ampliando registros individuales que parecen imposibles de alcanzar.
El rosarino todavía tiene en la mira convertirse en el máximo goleador y asistidor en la historia de los Mundiales, una hazaña que terminaría por elevar aún más un legado ya inmortal.
Cristiano Ronaldo
Otro emblema irrepetible de este deporte. El luso ha levantado prácticamente todos los trofeos posibles a nivel de clubes e individual, aunque el Mundial continúa siendo esa conquista pendiente que podría completar una carrera de ensueño.
Con 41 años, CR7 afrontará posiblemente su última oportunidad de tocar la cima con Portugal, liderando a una generación talentosa que ilusiona a todo su país.
Además de buscar el título más prestigioso del planeta, el delantero también apunta a convertirse en uno de los pocos futbolistas en disputar seis Copas del Mundo, una marca reservada únicamente para elegidos.
Luka Modrić
Otro histórico que se despedirá del máximo escenario. El cerebro de Croacia pondrá punto final a una brillante trayectoria mundialista tras haber guiado a su selección a una final en Rusia 2018 y al tercer lugar en Qatar 2022.
Elegancia, visión y liderazgo convirtieron al exjugador del Real Madrid en uno de los mediocampistas más admirados de las últimas décadas, por lo que 2026 representará su última oportunidad de perseguir el trofeo que tantas veces acarició.
Guillermo Ochoa
El histórico guardameta buscará unirse al exclusivo grupo de futbolistas con seis participaciones mundialistas, compartiendo ese privilegio con Messi y Cristiano.
Su experiencia, liderazgo y actuaciones memorables bajo los tres postes lo han convertido en un referente absoluto del balompié mexicano. Además, disputar una justa deportiva en casa añade un ingrediente especial para un arquero que sueña con despedirse dejando huella junto al combinado azteca.
Neymar
Brasil también podría vivir el cierre internacional de una de sus estrellas más mediáticas. El máximo goleador histórico de la verdeamarela apunta a llegar a su último Mundial en medio de dudas físicas y constantes cuestionamientos, aunque su talento continúa siendo diferencial.
Con Carlo Ancelotti pendiente de recuperarlo para la causa brasileña, el atacante aún sueña con devolverle al pentacampeón esa esencia del “joga bonito” que parece haberse perdido en los últimos años.
James Rodríguez
Intentará escribir un último capítulo dorado con Colombia. El mediocampista del Minnesota United llega con la misión de comandar a una generación que quiere revancha tras quedarse fuera de Qatar 2022. Con figuras como Luis Díaz acompañándolo, los cafetaleros aspiran a convertirse en una de las grandes sorpresas del certamen.
Con estas grandes figuras despidiéndose del escenario más importante del futbol, la Copa del Mundo 2026 no será únicamente una batalla por el trofeo más codiciado del planeta; también será el último baile de leyendas que marcaron a generaciones enteras.
Cada partido tendrá un sabor distinto, porque detrás de cada pase, celebración o atajada estará la sensación de estar viendo por última vez a auténticas leyendas sobre el escenario más grande de todos.
Y aunque el tiempo inevitablemente les cobre factura, figuras como Messi, Cristiano, Modrić, Ochoa, Neymar y James todavía tienen algo en común: el deseo intacto de luchar hasta el último minuto por dejar una despedida eterna en la memoria del futbol.
