El camino rumbo a la Copa del Mundo 2026 ya comenzó oficialmente en México. Este 14 de mayo, apenas unas horas después del duelo entre Cruz Azul y Chivas, correspondiente a la semifinal de ida del Clausura 2026, el ahora llamado Estadio Banorte fue entregado de manera formal a la FIFA, organismo que tomará el control operativo del inmueble de cara al torneo más grande en la historia del futbol.
A través de un comunicado difundido por la administración del recinto, se confirmó que, tras 18 meses de intensas remodelaciones, el legendario escenario quedó listo para iniciar la última etapa de preparación mundialista.
Además, se formalizó que durante la Copa del Mundo el inmueble será conocido oficialmente como “Estadio Ciudad de México”, tal y como lo establece el reglamento de FIFA para competencias internacionales.
Con esta entrega, todas las operaciones relacionadas con el estadio, así como la comunicación institucional, pasarán a estar bajo supervisión directa del máximo organismo del balompié.
A partir de ahora, comenzarán las adecuaciones finales que exige FIFA para recibir a miles de aficionados, delegaciones y representantes de medios provenientes de todo el planeta.
Entre esos cambios destaca la ampliación de la zona de prensa, la cual ofrecerá mayor espacio y mejores condiciones de trabajo a periodistas nacionales e internacionales que cubrirán el certamen.
¿Qué fue lo que se remodeló del Azteca?
Las remodelaciones realizadas en el inmueble fueron profundas y abarcaron prácticamente todos los sectores del estadio. Una de las principales mejoras fue la renovación total de la cancha, ahora equipada con un innovador sistema híbrido de pasto natural, además de tecnología de succión de agua e inyección de aire para garantizar condiciones óptimas durante los encuentros.
Asimismo, se construyeron nuevos espacios de entretenimiento y hospitalidad que superan los 12 mil metros cuadrados, pensados para brindar una experiencia de primer nivel a los asistentes.
En materia tecnológica, el recinto recibió más de 300 bocinas nuevas como parte de su moderno sistema de audio, además de dos pantallas gigantes y más de 2 mil metros cuadrados de iluminación LED distribuidos tanto al interior como en el exterior del inmueble.
Otro de los aspectos que más presumió la directiva fue la conectividad digital. El estadio contará con internet gratuito para todos los aficionados gracias a una infraestructura integrada por 40 kilómetros de fibra óptica y más de mil puntos de acceso WiFi, una cifra sin precedentes en México.
Escenario histórico
La transformación del histórico Coloso de Santa Úrsula no solamente busca colocarlo a la altura de los mejores escenarios del planeta, sino convertirlo en uno de los grandes símbolos del Mundial 2026.
El próximo 11 de junio, el inmueble escribirá una página irrepetible en la historia del deporte al convertirse en el primero en albergar tres partidos inaugurales de una Copa del Mundo, luego de haber abierto las ediciones de 1970 y 1986.
El duelo entre México y Sudáfrica marcará el inicio oficial de una justa que romperá todos los récords al ser la primera con 48 selecciones participantes.
Además, el Estadio Ciudad de México recibirá un total de cinco encuentros: tres de fase de grupos, uno de dieciseisavos y otro correspondiente a octavos de final. Incluso, la Selección Mexicana podría disputar esos compromisos de eliminación directa en ese escenario si logra avanzar como líder de su sector.
La cuenta regresiva ya comenzó para un recinto que ha sido testigo de los momentos más gloriosos del futbol mundial. Dentro de poco, el viejo Estadio Azteca volverá a encenderse frente a millones de personas, listo para emocionar nuevamente al planeta entero y confirmar por qué sigue siendo el templo más emblemático que tiene este deporte.
