El futbol sonríe de nuevo. Cuando parecía que la historia de Neymar en la Selección de Brasil podía terminar de la forma más amarga, Carlo Ancelotti decidió darle una última oportunidad al hombre que durante más de una década cargó sobre sus hombros la ilusión de todo un país.
El técnico italiano incluyó al último gran “10” carioca en la lista definitiva de 26 futbolistas para disputar la Copa Mundial de la FIFA 2026, una noticia que provocó emoción entre aficionados, analistas y amantes del balompié alrededor del planeta.
La presencia del atacante parecía prácticamente descartada hace apenas unas semanas. Desde la llegada de Ancelotti al banquillo sudamericano, el exjugador del FC Barcelona y Paris Saint-Germain no había sido considerado debido a los constantes problemas físicos que marcaron sus últimas temporadas.
¿Por qué fue convocado?
Las lesiones alejaron al brasileño de su mejor versión y también frenaron la continuidad que necesitaba para mantenerse como referente absoluto de la “Verdeamarela”.
Sin embargo, el peso de su figura terminó inclinando la balanza. Aunque actualmente no atraviesa su mejor momento con Santos, Neymar tendrá la responsabilidad de comandar a una escuadra que llega golpeada futbolísticamente tras unas eliminatorias sudamericanas llenas de dudas, resultados inesperados y un funcionamiento lejano al histórico dominio brasileño en Conmebol.
Más allá del aspecto deportivo, la convocatoria también parece responder a una cuestión de liderazgo. Brasil perdió seguridad en ataque y además afrontará ausencias sensibles como la de Rodrygo Goes, situación que vuelve todavía más importante la experiencia del veterano delantero.
Dentro del vestidor, Neymar representa jerarquía, personalidad y una voz capaz de sostener emocionalmente a un grupo necesitado de confianza.
La cita mundialista de 2026 será además un momento profundamente simbólico para el atacante. A sus 34 años, disputará su cuarta Copa del Mundo y probablemente la última de su carrera. Será el último gran baile de una generación irrepetible encabezada también por Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, leyendas que marcaron una época dorada dentro del deporte.
El astro sudamericano tendrá además la oportunidad de seguir ampliando su legado como máximo goleador histórico de Brasil. Después de tantos golpes, críticas y noches oscuras, Neymar volverá al escenario más importante del planeta con una misión clara: intentar regalarle a su país una última sonrisa mundialista.
