La cuenta regresiva terminó para Pumas. Este 24 de mayo, el conjunto auriazul disputará la final de vuelta del Clausura 2026 en el Estadio Olímpico Universitario con la misión de acabar con una sequía que ya alcanzó los 15 años.
La última ocasión en la que los universitarios levantaron el trofeo de la Liga MX fue en 2011, una época en la que el planeta lucía completamente diferente al actual.
Un mundo diferente
Aquel campeonato felino llegó tras vencer al extinto Monarcas Morelia cuando Felipe Calderón gobernaba México y Barack Obama ocupaba la Casa Blanca.
En el futbol internacional, el FC Barcelona de Pep Guardiola dominaba Europa tras conquistar la Champions League frente al Manchester United de Javier Hernández.
Mientras tanto, Cristiano Ronaldo todavía no conseguía una “Orejona” con el Real Madrid y Lionel Messi apenas sumaba tres Balones de Oro.
La tecnología también era otra. El iPhone 4 representaba lo más moderno del mercado, TikTok no existía y WhatsApp apenas comenzaba a popularizarse.
Instagram daba sus primeros pasos, Blackberry y Messenger eran indispensables entre los jóvenes y la mayoría de aficionados seguía consumiendo futbol mediante televisión abierta, lejos del dominio actual de las plataformas digitales.
En el entretenimiento, Game of Thrones estrenaba su primera temporada, Harry Potter and the Deathly Hallows – Part 2 llegaba a los cines y artistas como Adele, Justin Bieber y LMFAO encabezaban las listas musicales del planeta.
Además, varios clubes históricos de la Liga MX que seguían vivos en 2011 hoy ya desaparecieron o cambiaron de sede, como Monarcas Morelia, Jaguares de Chiapas y Estudiantes Tecos.

Desde entonces, Pumas ha vivido múltiples reconstrucciones, finales perdidas y torneos decepcionantes; sin embargo, este Clausura 2026 le devolvió la ilusión a una afición que sueña con volver a tocar la gloria.
15 años después, el cuadro universitario intentará conquistar nuevamente México en una realidad completamente distinta, aunque con el mismo objetivo que persigue desde aquella inolvidable noche de 2011: volver a ser campeón.
