La tensión política entre Irán y Estados Unidos ya comenzó a impactar directamente la organización de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Ante las restricciones impuestas por el gobierno estadounidense, México entró al rescate para albergar a la selección iraní durante la próxima justa mundialista.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó este 25 de mayo que el combinado asiático sí podrá permanecer en territorio mexicano luego de que Estados Unidos rechazara que la delegación iraní se hospedara en su país mientras dispute el torneo.
“Estados Unidos no quiere que la selección iraní se quede a pernoctar. Entonces nos preguntaron, ‘¿pueden pernoctar en México? Dijimos sí, sin problema’”, declaró Sheinbaum durante su conferencia mañanera.
Las palabras de la mandataria rápidamente encendieron la conversación rumbo al Mundial 2026, ya que evidencian cómo las diferencias diplomáticas entre Washington y Teherán terminaron influyendo en temas deportivos y logísticos a menos de un mes para que inicie el torneo.
La titular del Ejecutivo federal también explicó que México no vio inconveniente en abrirle las puertas a la selección iraní y detalló que actualmente se trabaja junto con FIFA para definir todos los aspectos relacionados con la estancia del equipo asiático.
“Nosotros no tenemos por qué negar la posibilidad de que se queden en México. Dimos esa opción y se está revisando entre Gabriela Cuevas, que es la responsable del Mundial, y Josefina Rodríguez, que es la secretaria de Turismo, en coordinación con la FIFA, para ver cómo pernoctarían en México”, añadió.
De acuerdo con los reportes más recientes, Tijuana se perfila como la ciudad elegida para fungir como base de operaciones de Irán durante la fase de grupos.
La cercanía con la frontera facilitaría los traslados hacia los encuentros que disputará en territorio estadounidense en Los Ángeles y Seattle sin necesidad de establecerse permanentemente en ese país.
Así, México no solo se prepara para recibir partidos y aficionados durante el Mundial 2026, sino que ahora también tendrá un papel clave en uno de los episodios políticos más delicados que rodean a la próxima justa deportiva.
