La residencia presidencial más famosa del mundo está siendo testigo de una transformación sin precedentes. Equipos de trabajadores han comenzado el ensamblaje de una jaula octogonal de la UFC en el Jardín Sur de la Casa Blanca, marcando el inicio de los preparativos para el evento denominado “UFC Freedom 250”, programado para el próximo 14 de junio de 2026. Esta fecha no es casual, ya que coincide con el Día de la Bandera de los Estados Unidos, el cumpleaños 80 del presidente Donald Trump y las celebraciones por el aniversario de la nación, informó Metro World News.
El proyecto contempla una estructura temporal rodeada por una cerca de malla metálica y un escenario decorado con motivos de estrellas y franjas en colores rojo, blanco y azul. El diseño incluye un arco imponente y dos pantallas gigantes que transmitirán la acción en vivo, las cuales ya son visibles desde el Monumento a Washington. Según el presidente Trump, la arena contará con 5 mil asientos justo afuera de la puerta principal de la residencia.
No obstante, el impacto será masivo, pues se planea emitir hasta 85 mil entradas gratuitas para que los aficionados sigan los combates a través de pantallas adicionales instaladas en The Ellipse, un parque público cercano.
El evento principal presentará un duelo de unificación del campeonato de peso ligero entre el hispano-georgiano Ilia Topuria y el estadounidense Justin Gaethje. La pelea coestelar verá al brasileño Alex Pereira enfrentarse al francés Ciryl Gane por el título interino de peso pesado.
A pesar de la magnitud del escenario, algunos aficionados en internet han criticado la cartelera por considerarla poco atractiva, argumentando que solo cuenta con dos peleas de campeonato. El cartel se completa con enfrentamientos de alto nivel, como Sean O’Malley contra Aiemann Zahabi y Mauricio Ruffy contra Michael Chandler.
Como antesala al combate, se ha confirmado que los pesajes oficiales se realizarán en el Memorial Lincoln, otro punto icónico del poder estadounidense. Con estas actividades, que incluyen también una carrera de IndyCar y una gran feria estatal, Washington se prepara para un verano de celebraciones deportivas y políticas sin igual.
