La Selección de Costa Rica quedó envuelta en un fuerte escándalo luego de que tres futbolistas fueran separados de la concentración nacional tras verse involucrados en un altercado que terminó con detonaciones de arma de fuego a las afueras de un bar en San José.
¿Qué pasó exactamente?
Los jugadores señalados son Alejandro Bran, Kenneth Vargas y Warren Madrigal, quienes fueron apartados por decisión de la Federación Costarricense de Futbol debido a un acto de indisciplina ocurrido previo a los partidos amistosos frente a Colombia e Inglaterra.
La noticia sacudió al entorno de la selección tica y rápidamente provocó una ola de reacciones entre aficionados y medios de comunicación.
De acuerdo con diversos reportes de la prensa local e internacional, el incidente ocurrió durante la madrugada en un establecimiento ubicado en la zona de Los Yoses, en Montes de Oca.
Testigos señalaron que dentro del lugar se registró una fuerte pelea donde incluso “volaron botellas y vasos”, situación que generó momentos de tensión entre las personas presentes.
Minutos después del conflicto, la situación escaló de manera alarmante cuando se escucharon múltiples disparos en el exterior del bar.
Uno de los más señalados fue Alejandro Bran, ya que su automóvil habría recibido al menos nueve impactos de bala tras el altercado. Pese a ello, hasta el momento no existe evidencia oficial que confirme que los futbolistas detonaron armas de fuego directamente.
Las primeras investigaciones apuntan a que los seleccionados estuvieron involucrados o presentes durante el conflicto que derivó en la balacera, motivo por el cual las autoridades costarricenses mantienen abierta la investigación para esclarecer lo sucedido y determinar el grado de participación de cada uno de los involucrados.
Sus clubes también los castigarán
La Federación Costarricense confirmó mediante comunicados oficiales la separación inmediata de los tres futbolistas y remarcó que “la disciplina y el respeto a las normas” son valores fundamentales dentro de todas las selecciones nacionales.
La medida también alcanzó a nivel de clubes, pues Kenneth Vargas y Alejandro Bran fueron apartados temporalmente de la Liga Deportiva Alajuelense mientras continúan las indagatorias.
El caso ha generado enorme polémica en Costa Rica debido a la gravedad de los hechos y al complicado momento en que ocurre, ya que la selección nacional se preparaba para enfrentar importantes compromisos internacionales.
Mientras tanto, la policía continúa recabando testimonios y pruebas para esclarecer exactamente qué ocurrió aquella madrugada que hoy tiene al futbol costarricense bajo los reflectores.
