La Copa del Mundo de 2026 aún no comienza, pero ya enfrenta uno de sus primeros grandes conflictos fuera de la cancha. La Federación de Futbol de Irán reconoció su preocupación por posibles problemas migratorios para disputar el torneo en Estados Unidos, por lo que pidió el apoyo de FIFA para garantizar visas de entradas múltiples a sus jugadores, cuerpo técnico y directivos, informó Metro World News.
La polémica tomó fuerza luego de que autoridades iraníes admitieran que existe incertidumbre sobre el proceso migratorio debido a las tensiones políticas entre Washington y Teherán, situación que podría complicar la movilidad del equipo durante la justa mundialista. De acuerdo con medios internacionales, FIFA ya trabaja en coordinación con autoridades estadounidenses para evitar cualquier inconveniente relacionado con el ingreso de las selecciones participantes.
El tema genera especial atención debido a que Estados Unidos será la principal sede del Mundial 2026 junto con México y Canadá. Irán, que ya aseguró su clasificación, tendría que disputar encuentros en territorio estadounidense, situación que encendió las alarmas por el historial diplomático entre ambos países.
Uno de los elementos que más ha llamado la atención es que la selección iraní establecerá su centro de operaciones en Tijuana, Baja California, para posteriormente trasladarse a las ciudades estadounidenses donde dispute sus partidos. La decisión buscaría reducir posibles complicaciones migratorias y facilitar el movimiento del equipo durante la competencia.
La Federación Iraní expresó su confianza en que FIFA pueda intervenir para garantizar que todos los integrantes de la delegación puedan entrar y salir de Estados Unidos sin restricciones especiales. La petición contempla visas de entradas múltiples, una herramienta que permitiría a jugadores y directivos cruzar la frontera sin riesgos de quedar varados fuera del país anfitrión.
El caso ha provocado debate internacional debido a que muchos aficionados consideran que la política podría terminar afectando directamente al desarrollo del Mundial. Incluso en redes sociales ya surgieron cuestionamientos sobre qué ocurriría si alguna selección clasificada enfrenta restricciones migratorias en pleno torneo.
Aunque FIFA no ha reportado impedimentos oficiales hasta ahora, el organismo se enfrenta a un escenario complejo en el que deberá garantizar igualdad de condiciones para todas las selecciones participantes, independientemente del contexto político internacional.
