André Jardine se despidió oficialmente del América y, después de que surgieran versiones sobre una supuesta destitución o diferencias irreconciliables con la directiva azulcrema, el entrenador brasileño apareció en conferencia de prensa para contar su verdad y explicar por qué decidió poner punto final a una de las etapas más exitosas en la historia reciente del club.
No lo corrieron
Lejos de cualquier conflicto, el estratega aseguró que su salida fue consecuencia del enorme desgaste que acumuló tras tres años sometido a la presión permanente de dirigir a la institución más exigente del futbol mexicano.
“Nos dimos tiempo a pensar en el futuro y fue en mí creciendo un sentimiento de pensar en el desgaste de 3 años al frente de un club con esta exigencia. El desgaste era bastante grande en varios aspectos, con jugadores, directivas, cosa que siento que es normal en un equipo como este. Con tres años me siento bastante cansado en el tema de la presión”, confesó.
Jardine reveló que la decisión no fue tomada de manera unilateral. Tras varias conversaciones con la cúpula azulcrema, ambas partes llegaron a la conclusión de que era el momento adecuado para cerrar el ciclo antes de que el cansancio terminara afectando la relación que construyeron durante este exitoso proceso.
“Después tuvimos una segunda junta con Emilio (Azcárraga) en la que dejamos pasar unos días para tomar en conjunto la decisión y el club pasó a sentir lo mismo que yo, que tal vez este era el mejor camino. Quería proteger las relaciones que tuvimos después de lo que logramos, con Emilio, con Baños, con los jugadores”, explicó.
El brasileño también reconoció que necesita alejarse por un tiempo de la intensidad que representa el América para reencontrarse consigo mismo y seguir creciendo profesionalmente.
“Para mí es un poco de oxígeno, respirar otro aire, probablemente un nuevo reto en otro club, en otra liga, que me van a volver más fuerte como entrenador. Fue quedando muy claro con el paso de los días que era lo mejor, fue una decisión muy bien pensada”, señaló.
Se ve volviendo al nido
Sin embargo, el momento más emotivo de la conferencia llegó cuando habló sobre la posibilidad de regresar algún día a Coapa. Lejos de cerrar la puerta, Jardine dejó claro que imagina una segunda etapa en el banquillo americanista.
“La segunda etapa que yo me imagino que pueda pasar va a ser con otra energía y la misma hambre con la que llegamos al América”, afirmó.
Posteriormente agradeció a todos los integrantes del proyecto que lo acompañaron durante estos años: “Aprovecho para agradecer a cada jugador por creer en mí como líder, este cambio de liderazgo les va a hacer bien a los jugadores. Muchas gracias a Baños y a Emilio por darme la oportunidad de representar a un club de esta magnitud”.
¿Dirigirá a otro equipo en México?
El técnico tampoco descartó mantenerse en el futbol mexicano. Incluso recordó que su aventura en el país comenzó gracias a Atlético de San Luis y reconoció que guarda un profundo cariño por México.
“No podemos olvidar que el club que apostó en México por mí fue San Luis, que también estoy agradecido. No fue fácil salir de ahí, pero la grandeza del América, veía con claridad que sería capaz de ser campeón. No quiero cerrar la puerta porque me gusta el país, la liga, no sería inteligente decir que no en este momento a otros proyectos. Seguramente estaré disponible a escuchar a otros clubes de la liga”, comentó.
Así, Jardine aclaró definitivamente los motivos de su partida. No hubo despido, tampoco una ruptura con la directiva. Lo que existió fue una decisión consensuada, producto del desgaste natural que implica mantenerse durante tres años en la cima.
Y aunque hoy dice adiós al América, sus palabras dejaron una promesa que seguramente ilusionará a la afición azulcrema: algún día espera volver a Coapa para iniciar una segunda etapa con la misma ambición que lo llevó a conquistar la gloria.
