La Selección de Qatar escribió una de las páginas más importantes de su historia futbolística después de empatar a un gol contra Suiza en duelo correspondiente a la primera jornada del grupo B de la Copa del Mundo 2026 que se disputó en el Estadio San Francisco.
Un cabezazo en tiempo de compensación silenció a los aficionados europeos presentes en el inmueble y permitió que el conjunto asiático rescatara un resultado que le permite ilusionarse.
Suiza dominó gran parte del juego
El combinado helvético asumió el protagonismo con posesiones prolongadas, presión alta y constantes aproximaciones al área rival, mientras que los qataríes apostaron por el orden defensivo, las líneas compactas y los contragolpes como principal arma para intentar sorprender.
La insistencia del combinado europeo encontró recompensa relativamente temprano. Al minuto 17, una jugada dentro del área terminó con el guardameta Mahmud Abunada derribando a un atacante rival. Tras señalarse la pena máxima, Breel Embolo tomó la responsabilidad desde los once pasos y definió con precisión para adelantar a los suizos en el marcador.
El tanto parecía abrir el camino hacia una tarde tranquila para los dirigidos por Murat Yakin. Con la ventaja a su favor, Suiza conrtinuó generando oportunidades para ampliar la diferencia. Sin embargo, la falta de contundencia comenzó a convertirse en un problema cada vez más evidente.
Varias llegadas peligrosas terminaron desperdiciadas, manteniendo con vida a un adversario que, pese a tener menos protagonismo ofensivo, nunca dejó de creer en la posibilidad de rescatar algo positivo.
Con el paso de los minutos, el desgaste físico comenzó a hacerse notar en la Selección suiza. Esa situación permitió que Qatar encontrara espacios que no había tenido durante gran parte del compromiso.
Los asiáticos adelantaron líneas, mostraron mayor ambición y empezaron a rondar con más frecuencia el área contraria en busca de una acción que cambiara el rumbo de la historia.
Cuando todo apuntaba a una victoria helvética, llegó el momento que transformó el partido en un episodio histórico. Ya en el quinto minuto del tiempo agregado, un servicio al área encontró al defensor Boualem Khoukhi, quien se elevó por encima de la marca y conectó un potente cabezazo que terminó en el fondo de la red.
La anotación provocó la explosión de alegría entre los aficionados qataríes y el desconcierto absoluto en el conjunto europeo que vio cómo los tres puntos se les fueron de las manos en el último suspiro.
El empate significó mucho más que un simple punto. Gracias a este resultado, Qatar consiguió sumar por primera vez en su historia dentro de una Copa del Mundo, un logro que adquiere todavía mayor relevancia considerando que el gol llegó cuando la derrota parecía inevitable.
La celebración fue tan intensa como comprensible para una selección que continúa buscando consolidarse en el máximo escenario internacional.
Así marcha el grupo
Además, el marcador dejó al Grupo B completamente igualado. Por ahora, las cuatro selecciones del sector cuentan con una unidad después del empate registrado entre Canadá y Bosnia y Herzegovina en la jornada previa, por lo que la pelea por los boletos a la siguiente ronda permanece totalmente abierta.
La actividad del sector continuará el próximo 18 de junio. Suiza intentará recuperar el terreno perdido cuando se enfrente a Bosnia y Herzegovina, mientras que Qatar buscará aprovechar el impulso anímico de esta histórica igualada frente al anfitrión Canadá.
Con ello, Suiza dejó escapar una victoria ante el que en apariencia luce como el rival más accesible del Grupo B, una situación que podría pesarle más adelante en sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda.
En contraste, Qatar dio un paso enorme al conseguir este histórico punto, resultado que aumenta considerablemente sus posibilidades de mantenerse en la pelea por un lugar en la fase de eliminación directa.
