La selección de Francia inició con victoria su participación en la Copa del Mundo 2026, aunque tuvo que trabajar más de lo esperado para superar 3-1 a Senegal en el encuentro correspondiente a la primera jornada del Grupo I, disputado en el Estadio Nueva York.
En un encuentro donde los africanos vendieron cara la derrota, apareció una vez más Kylian Mbappé para convertirse en el gran protagonista y guiar a los galos hacia sus primeros tres puntos del torneo.
Mbappé rescató a Francia
El conjunto dirigido por Didier Deschamps llegó al compromiso como amplio favorito gracias a la enorme cantidad de talento que posee en todas sus líneas. Sin embargo, durante gran parte de la primera mitad encontró dificultades para reflejar esa superioridad en el marcador.
Los europeos dominaron la posesión, generaron aproximaciones constantes y pisaron repetidamente el área rival, aunque la falta de precisión en el último tercio del campo impidió que lograran abrir el cerrojo defensivo senegalés.
La resistencia africana se mantuvo firme hasta bien entrada la segunda parte. Fue entonces cuando apareció la calidad de una de las máximas figuras del futbol mundial.
Al minuto 66, Michael Olise filtró un pase extraordinario entre líneas que dejó a Mbappé con ventaja. El atacante del Real Madrid controló con categoría y sacó un disparo raso cruzado que dejó sin opciones al guardameta rival para firmar el 1-0.
La anotación cambió por completo la dinámica del encuentro. Con mayor tranquilidad y espacios para explotar, Francia comenzó a encontrar mejores rutas hacia el arco contrario.
En una transición ofensiva perfectamente ejecutada, Bradley Barcola amplió la diferencia con una auténtica obra de arte. El delantero aprovechó su velocidad para quedar mano a mano y definió con una elegante vaselina sobre la salida del arquero, desatando la celebración de la afición francesa.
Cuando parecía que todo estaba resuelto, Senegal encontró un impulso inesperado en los minutos finales. Ibrahim Mbaye encendió las alarmas con un potente derechazo que terminó en el fondo de las redes en tiempo de compensación, reduciendo la desventaja y sembrando incertidumbre en el cierre del compromiso.
No obstante, cualquier esperanza africana se desvaneció prácticamente de inmediato. En la jugada posterior, Mbappé volvió a robarse los reflectores con una acción memorable.
Desde tres cuartas de cancha, el atacante sacó un impresionante derechazo que viajó con precisión hacia la portería para convertirse en uno de los mejores goles de la justa deportiva hasta ahora.
Mbappé acecha récord histórico
Más allá del triunfo con el que Francia arrancó con el pie derecho su aventura en la fiesta pambolera, la actuación de Mbappé también tuvo un significado histórico.
Gracias a su doblete, la estrella francesa continúa escalando posiciones entre los máximos artilleros en la historia de los Mundiales y ya se encuentra a únicamente dos anotaciones de igualar la legendaria marca de Miroslav Klose, quien ostenta el récord absoluto de goles en la máxima cita del futbol internacional.
