Lionel Messi estuvo a centímetros de seguir escribiendo una página dorada en la historia del futbol mundial, pero esta vez la fortuna no estuvo de su lado.
Durante el segundo compromiso de Argentina en la Copa del Mundo 2026 frente a Austria, el capitán albiceleste desperdició una oportunidad inmejorable para convertirse en solitario en el máximo anotador de todos los tiempos en la máxima justa futbolística.
Así fue la falla desde el manchón penal
El momento llegó apenas al minuto 8 del encuentro, cuando el árbitro señaló una pena máxima a favor de la escuadra sudamericana tras una infracción cometida sobre Lautaro Martínez dentro del área.
Como era de esperarse, la responsabilidad recayó sobre los hombros del astro rosarino, quien tomó el balón con la posibilidad de ampliar todavía más un legado que ya lo coloca entre los mejores jugadores de todos los tiempos.
La expectativa era enorme. Un gol desde los once pasos significaba alcanzar su anotación número 17 en Copas del Mundo, cifra que lo habría colocado por encima de cualquier otro futbolista en la historia del certamen. Sin embargo, la ejecución no salió como estaba planeada.
Messi impactó el esférico con la pierna izquierda, pero el disparo careció de precisión y terminó marchándose por un costado de la portería austriaca.
El estadio quedó en silencio por unos segundos mientras el capitán argentino observaba incrédulo cómo se escapaba una ocasión histórica.
Las cámaras captaron inmediatamente la reacción del atacante. Su expresión reflejaba frustración y decepción. El propio futbolista parecía consciente de que tenía frente a sí una oportunidad única para aumentar una marca que podría permanecer durante muchos años.
No obstante, el destino le negó momentáneamente ese privilegio y ahora deberá esperar una nueva ocasión para adueñarse del récord en solitario.
Pese a este inesperado tropiezo, el torneo de Messi continúa siendo sobresaliente. El campeón del mundo comenzó de manera espectacular su participación en la Copa del Mundo 2026 al marcar un hat-trick en la victoria de Argentina sobre Argelia durante la jornada inaugural.
Gracias a esa brillante actuación alcanzó los 16 goles mundialistas, igualando la histórica marca del alemán Miroslav Klose como máximo goleador de todos los tiempos en el torneo.
Aunque la cita con la historia deberá esperar, el rosarino sigue teniendo el escenario perfecto para romper el récord y agrandar aún más una carrera que ya es legendaria.
