La Copa del Mundo 2026 ha llegado a su fin con una nota de éxito rotundo que ha superado las expectativas más optimistas de los organizadores al manejar una operación logística que incluyó tres países anfitriones y 104 partidos. La gran final, disputada entre las selecciones de España y Argentina en Nueva Jersey, no solo coronó a un nuevo campeón mundial, sino que también batió récords históricos de audiencia que sitúan al futbol en una nueva dimensión.
De acuerdo con los informes de audiencia, el duelo que vio a España imponerse por 1-0 en tiempo extra atrajo a un total combinado de más de 60 millones de espectadores solo en los Estados Unidos. La cadena Fox reportó que la final atrajo a 38,93 millones de personas, alcanzando un pico de 51,68 millones. Por su parte, la transmisión en español de Telemundo sumó otros 22,6 millones de televidentes, consolidando el impacto masivo del evento.
Este Mundial fue el primero en contar con un cuadro de 48 selecciones, el más grande en la historia de la FIFA, lo que inicialmente generó temores sobre el desarrollo de la competencia; sin embargo, la acción en la cancha demostró lo contrario con historias como la de Cabo Verde, que empató con España en su debut y llevó a Argentina hasta el tiempo extra en un duelo vibrante.

El éxito se reflejó también en los estadios, con una asistencia récord cercana a los 7 millones de personas a lo largo de las seis semanas de competencia en Estados Unidos, México y Canadá. No obstante, el camino enfrentó retos considerables, desde condiciones climáticas de calor extremo de hasta 38 grados en Filadelfia, hasta la amenaza del humo de incendios forestales en Canadá.
A pesar de las tensiones políticas, como los problemas de visado para la delegación de Irán y las controversias fuera del campo, el torneo es considerado un triunfo desde la perspectiva futbolística. Infantino concluyó que se necesita un “nuevo vocabulario” para definir el éxito de esta edición, la cual dejó estadios llenos y una audiencia sólida.

