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Bunbury: “Hay tanto que hacer en la vida real que pasar el tiempo en la vida digital es inaceptable”

El músico, compositor y cantante regresará rejuvenecido y con toda la intención de brindar dos shows únicos en México: Ciudad de México y Guadalajara

El músico dará dos shows únicos en México.

Desde hace mucho tiempo, Enrique Bunbury se modera más en las entrevistas y le gusta hacer contacto con la prensa por correo electrónico. Así fue la manera en que Publimetro hizo conexión con el compositor, quien reconoció que los músicos que más ha admirado tenían esa especie de “chulería”.

Bunbury, de 56 años, tiene un largo camino discográfico y de conciertos; además, es visto como un ejemplo por sus colegas, por desarrollar una carrera tan bien llevada en solitario en Latinoamérica y, especialmente, en México, donde es una estrella de primer nivel e incluso se podría afirmar que tiene más público que en España.

Vive en California rodeado de misterio y detrás de los reflectores. Es una estrella del rock de la vieja escuela. Tras un anuncio de retirada por problemas con su voz, habló sobre ese proceso. El músico, compositor y cantante regresará rejuvenecido y con toda la intención de brindar dos shows únicos en México.

El músico dará dos shows únicos en México.

Decidiste romper el retiro de los escenarios, ¿por qué fases pasaste en este proceso?

— Lo más importante fue dar con la causa que me dificultaba realizar conciertos en las últimas giras. Descubrir que todos mis males tenían un causante localizado, el componente químico y tóxico que contienen los humos de escena, fue liberador y supuso un alivio. Aunque fue un proceso paulatino en el que el trauma de las giras sigue de alguna forma presente. Por eso decidí hacer solo unos pocos Shows Únicos muy espaciados, para asegurarme que los iba a disfrutar y que el reencuentro con los fans iba a ser emotivo y profesionalmente viable.

¿Cuál es el estado más puro de Enrique Bunbury?

— Supongo que mi estado natural es el proceso creativo. Componer canciones, escribir los dos poemarios, grabar discos, subirme a un escenario. Eso es lo que más me emociona. También viajar y leer. Todo eso surge de forma natural en mí. No tengo que forzarme mucho, la verdad.

Durante una charla con Adán Jodorowsky te describía como el “lado B” de un rockstar, porque disfruta estar en el anonimato y la oscuridad, ¿cómo sobrevivir a una industria tan expuesta?

— Entiendo el anonimato como algo deseable y necesario. Intento, en mi vida personal, pasar lo más desapercibido posible. Además no tengo mucho interés en las redes sociales y, aunque tengo mis perfiles oficiales en todas las plataformas, no soy usuario. Me imagino el scrolling como una de las formas más absurdas de perder el tiempo. Hay tanto que ver y hacer en la vida real que pasar el tiempo en la vida digital me resulta inaceptable. Pero entiendo que cada uno haga lo que más le apetezca y disfrute.

Señalas que hay una mejor salud física, pero cómo se encuentra el estado musical?

— Lo normal cuando llegas a tener una carrera tan extensa como la que afortunadamente estoy disfrutando, es que los músicos empiecen a inclinar la balanza más hacia el legado que hacia el presente artístico. Admito como una bendición que muchos fans y seguidores tengan canciones de mis etapas previas en sus playlists y las recuerden con cariño. Pero, publico discos regularmente. Máximo cada dos años. Entre medio he publicado un par de libros. Así que me considero un músico activo y que piensa más en las posibilidades del futuro que en explotar el pasado.

Tus canciones reflejan muchas cosas que pasan en el mundo, ¿hay una constante preocupación que lo inspiran?

— Es cierto que he escrito muchas canciones de contenido social. Observando el mundo que nos ha tocado vivir. Me parece importante que las canciones contengan poesía y pensamiento. Reflexión y verbo. Son los pilares de lo que hago. A veces, escribo canciones más cercanas. Las relaciones humanas también son muy importantes para mí, y han sido fuente de inspiración durante todos estos años.

¿Qué le genera el saber que sus temas son tan dedicables, tanto para el amor y el desamor?

— ¡Qué maravilla! Saber que alguna de mis canciones se utilizan en bodas o sirven para acompañar un momento de tristeza y levantar el ánimo. O que sirvan para celebrar la vida. Ese es el propósito último de lo que hago y el mayor de los privilegios.

“Así que me considero un músico activo y que piensa más en las posibilidades del futuro que en explotar el pasado”.

—  Enrique Bunbury

¿Qué se dice de Enrique Bunbury que no sea cierto?

— No tengo mucha idea de lo que se dice por ahí. Supongo que habrá cosillas que se digan, rumorología, sin base real, o que son solo en parte ciertas. Pero lo más sano para un artista es desconectarse del ruido de fondo. No estar pendiente todo el rato de lo que se dice de ti o de tu obra. No es necesario y despista de lo verdaderamente importante.

¿Cuál es tu visión de Latinoamérica?

— Latinoamérica es el centro del Universo. Todo lo que me importa ocurre en este continente. Me gusta la música, la cultura, las gentes, la comida…. A su vez, considero que es la reserva espiritual del planeta. Mi única preocupación es que se contamine con lo peor y más absurdo del mundo moderno occidental.

¿Una manía que se acentúa con el tiempo?

— No sé. Tampoco me considero especialmente maniático. Me gusta estar muy bien ensayado antes de subirme a un escenario y soy estricto con el audio, tanto en el estudio de grabación como en los conciertos en directo. Fuera de eso, mis manías son muy mundanas. Me gusta comer al mediodía y dormir por la noche.

Viene la gira por México, solo algunas ciudades fueron las elegidas, ¿sigue ese romance con el país?

— Desde luego. Estoy eternamente agradecido a México por todo lo que me ha dado. Soy lo que soy gracias a este país. Aunque solo hagamos dos shows, la intensidad de los conciertos será multiplicado por 100. Lo prometo. Queremos que sean shows inolvidables. Vamos a poner todo el empeño y el talento para darlo todo.

¿Qué nos puede adelantar de estas presentaciones?

— El espectáculo está muy bien diseñado. Con luces, audio y visuales a la altura internacional que los fans merecen. Y creo que el repertorio está muy bien medido. Con paradas en todas las épocas, canciones indispensables, sorpresas y repaso a Greta Garbo, el nuevo álbum. Sólo espero que el público venga preparado para entregarse a tope y disfrutar, como nosotros lo haremos.

¿Cómo sería el show ideal?

— El show ideal depende de muchos factores. Algunos los puedes esquivar con ensayo y equipo técnico profesional. Pero lo más importante al final, es que la energía del escenario llegue al público y el público devuelva con entusiasmo y fervor ese feedback de vuelta. La reacción y pasión del público es imprescindible y te la tienes que ganar.

Gira en México

  • Ciudad de México. 8 de junio, Autódromo Hermanos Rodríguez.
  • Guadalajara. 12 de junio, Estadio 3 de Marzo.
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