La Arena CDMX se convertirá en el epicentro del rock este 20 de noviembre, cuando más de mil músicos suban al escenario para interpretar, de manera simultánea, los himnos más emblemáticos del rock en español. Se trata de RockLand, considerado el evento de rock más grande de México, que en su cuarta edición promete una experiencia sonora sin precedentes y una atmósfera de pura energía.
Este año, RockLand rendirá un emotivo tributo a la historia del rock latinoamericano, con un recorrido musical que reunirá los grandes éxitos de bandas como Caifanes, Fobia, Víctimas del Doctor Cerebro, La Lupita y Coda, entre muchas otras agrupaciones que marcaron generaciones. Además del repertorio clásico, el evento incluirá un homenaje especial con dos temas inéditos dedicados a Ozzy Osbourne y Xava Drago, dos figuras que dejaron una huella imborrable en la escena del rock internacional y nacional.
Para conocer más detalles sobre esta nueva edición del festival, Publimetro conversó con Rodrigo Renovales Madrid, creador y productor de Rockland, quien destacó que el evento no solo celebra la música, sino también el poder de unión que genera el rock, recordando que las grandes canciones nunca mueren, sino que se reinventan sobre el escenario.

RockLand demuestra su evolución con su cuarta entrega
RockLand nació como una locura compartida entre músicos apasionados y hoy es un fenómeno que reúne a más de mil artistas tocando al mismo tiempo. En entrevista, su productor recuerda los primeros pasos del evento y cómo se ha consolidado como una de las experiencias musicales más impresionantes del país.
“La primera vez la hicimos en el Estadio Azul, en la Ciudad de los Deportes. Ahora ya es el tercer año que lo realizamos en la Arena CDMX, y creo que es un lugar increíble para hacer eventos”, comenta. “Sí, hay gente a la que le queda lejos, pero una vez que llegas, vale totalmente la pena: el estacionamiento es gratuito, hay mucho espacio, acceso por metro y los baños están súper limpios”.
El productor asegura que RockLand ha evolucionado no solo en tamaño, sino también en espíritu: “Los músicos casi siempre se reinscriben. Algunos no pueden participar cada año por sus agendas, pero regresan al siguiente. Tenemos incluso lista de espera, lo que demuestra que quienes forman parte del proyecto están felices de hacerlo”.
Este año, RockLand contará con invitados especiales como David Ellefson (Megadeth), Alex Lora y Kenny de Kenny y los Eléctricos. “Cada edición buscamos nuevas personalidades para que el público lo disfrute aún más. Además, hay muchísimos niños participando: tenemos 230 menores de 18 años. Es increíble ver cómo las nuevas generaciones se suman”.
El evento se llevará a cabo el 20 de noviembre en la Arena CDMX, con boletos disponibles a través de Superboletos. “Quedan pocos boletos. No lleguen sin el suyo, porque ese día no habrá disponibles, se los aseguro”, advierte con emoción.
Sin embargo, también existen grandes retos al momento de coordinar un espectáculo de tal magnitud: “Lo más complicado ha sido lograr que todos los músicos confíen en nosotros. Monitorear a mil personas al mismo tiempo es lo más difícil: si uno no escucha bien, no puede tocar a tiempo. Además, nos llegan más de 30 mil correos con videos de las canciones —son 26 temas por 1200 músicos— y revisamos cada uno. Es un trabajo titánico, pero vale la pena”.

Una experiencia que une generaciones
El productor comparte su propia historia con el rock. “De chico era fan del rock. Escuchaba todo el rock en español, y para mí tener ahora a mis ídolos cerca es un honor. Lo bonito es que, aunque tenemos artistas con gran trayectoria, todos se sienten parte del mismo equipo. Nadie se cree más que nadie: conviven, comen juntos, platican, se ríen. Se ha formado una gran comunidad”.
También reflexiona sobre cómo la música ha cambiado y, al mismo tiempo, se mantiene viva: “La gente de los 80 y 90 seguimos escuchando ese rock con el que crecimos, y nuestros hijos terminan amándolo también. Hoy los jóvenes cambian mucho de género, pero el rock sigue ahí, resurgiendo. Creo que ahora está viviendo un nuevo auge”.
“Yo siempre le digo a la gente que lo tiene que vivir al menos una vez en la vida. No es un concierto, es una experiencia musical. Ver mil músicos tocando al mismo tiempo te pone la piel chinita. Imagínate 250 baterías sonando juntas. Es impresionante”, afirma. “Nos presentamos una sola vez al año, porque reunir a tantos músicos no es fácil. Si te pierdes un concierto de Shakira o de Guns N’ Roses, puedes viajar y verlos en otro país. Pero Rockland sucede solo una vez al año. Si no vas, te lo pierdes”.
Un homenaje y un legado
Más allá del espectáculo, RockLand busca fortalecer el sentido de comunidad dentro del rock. “Mucha gente cree que las bandas compiten entre sí, pero aquí no hay competencia. Todos hablamos el mismo idioma y trabajamos juntos para que el género crezca. Hacemos un homenaje al rock en español y al rock en inglés. Me encantaría que en el futuro existan nuevas bandas que digan: ‘Yo salí de RockLand, ahí conocí a mi baterista’”.
Finalmente, el productor comparte un mensaje personal: “A mí el rock me salvó en muchos momentos difíciles. El rock me acompañó siempre. Ahora, con RockLand, siento que le devuelvo un poco de todo lo que me dio”.
Y agrega con emoción: “Mi sueño es hacer RockLand algún día en el Zócalo de la Ciudad de México. Sería maravilloso ver a miles y miles de mexicanos unidos por la música”.
