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Famoso influencer conocido como ‘Popeye Ruso’ podría perder los brazos tras terrible infección

Kirill Tereshin presenta un caso de necrosis avanzada

El influencer podría perder los brazos
Popeye Ruso Popeye Ruso

El influencer Kirill Tereshin, famoso por inflar sus bíceps con vaselina y synthol, enfrenta un desenlace crítico: necrosis avanzada, infecciones fuera de control y la posibilidad real de perder ambas extremidades.

El caso del influencer conocido como el “Popeye ruso” volvió a sacudir las redes luego de que se diera a conocer que su salud se encuentra en el punto más delicado desde que comenzó su arriesgada transformación.

La historia, que empezó como un fenómeno viral en 2017, podría terminar de la forma más dolorosa. Tereshin, quien alcanzó notoriedad al lucir brazos gigantescos y deformados por inyecciones caseras, hoy enfrenta un daño interno que amenaza con arrebatarle los dos brazos.

¿Le amputarán los brazos al influencer ‘Popeye Ruso’?

Kirill Tereshin saltó a la fama mostrando bíceps tan desproporcionados como alarmantes. Su método, lejos de ser un entrenamiento extremo, consistía en inyectarse synthol, una mezcla de aceite, alcohol y analgésicos. Con el tiempo, también recurrió a vaselina, una sustancia prohibida para fines estéticos. Su imagen se viralizó, los memes lo persiguieron y miles lo siguieron por morbo, fascinación o preocupación. Mientras las vistas crecían, su cuerpo empezaba a colapsar.


Los médicos que han documentado el deterioro de Tereshin coinciden en que el daño es profundo e irreversible. Primero llegó la fibrosis, luego la necrosis y finalmente heridas abiertas que exponen cavidades donde el tejido literalmente se destruye. Medios internacionales —entre ellos The New York Post— han mostrado imágenes que dejan ver bíceps “reventados” por infecciones que ya no responden bien al tratamiento.

La vaselina y el synthol crearon un ambiente ideal para bacterias agresivas, complicando la curación y elevando el riesgo de sepsis, un cuadro que puede costarle la vida. No es la primera alerta: en 2019 ya había sido operado para retirar parte del material tóxico, pero la advertencia médica fue ignorada.

Kirill Tereshin se arrepiente de haberse inyectado los brazos

Hoy, los especialistas consideran que la única forma de evitar un desenlace fatal podría ser amputar ambos brazos. Antes de llegar a ese extremo, los cirujanos han propuesto retirar tejido muerto, realizar injertos y trabajar de manera coordinada, pero nada puede hacerse mientras la infección permanezca activa. El tiempo juega en su contra.

Aun con el dolor y las secuelas visibles, el influencer ha reconocido públicamente que se equivocó. Lo dijo sin rodeos: “Me arrepiento de haberme inyectado. Ignoré todas las señales y ahora estoy pagando las consecuencias”.

Aquello que lo volvió viral hoy amenaza con dejarlo sin brazos y con una lección brutal sobre los límites del cuerpo y los peligros de las tendencias extremas en redes sociales.

       

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