La Ciudad de México recibió el Año Nuevo 2026 con una concentración masiva sin precedentes. Bajo el lema de “la fiesta electrónica más grande del mundo”, más de 250 mil personas se congregaron en la Avenida Paseo de la Reforma para despedir el 2025 en un evento gratuito organizado por el Gobierno de la Ciudad de México y la Secretaría de Cultura capitalina.
La celebración alcanzó su punto máximo minutos antes de la medianoche, cuando la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, subió al escenario principal para encabezar el conteo regresivo: “¡Qué felicidad estar en el espacio público disfrutando la fiesta electrónica más grande del mundo! El Gobierno de la Ciudad de México les desea lo mejor para el 2026, mucho amor y muchas libertades”, expresó ante la multitud que inundó la arteria más importante de la capital.

La jornada musical inició a las 18:00 horas con una curaduría que recorrió diversos matices del género. Ramiro Puente abrió la tarde con un repaso por la historia de la electrónica nacional, seguido por el techno sofisticado de Vel. La energía se transformó con el estilo industrial de Jehnny Beth, preparando el escenario para uno de los momentos más eufóricos de la noche: la llegada de 3BallMTY.
El colectivo regiomontano logró fusionar ritmos populares con electrónica moderna, desatando el baile colectivo en cada rincón de Reforma.
Conforme se acercaba el cambio de año, la violinista y productora Mariana BO asombró a la audiencia con su interpretación en vivo de electro house.
Posteriormente, el ícono del synthwave, Kavinsky, transportó a los asistentes a una atmósfera retrofuturista inspirada en los años 80, sirviendo como preámbulo perfecto para el clímax del evento.
Tras el conteo masivo y el estallido de júbilo por la llegada del 2026, la artista Arca ofreció un set inmersivo y experimental que desafió los sentidos de los presentes.
El cierre de la histórica noche estuvo a cargo de MGMT, quienes a la 01:00 horas tomaron los controles con un DJ set que navegó entre la nostalgia y la electrónica alternativa, manteniendo el movimiento de la multitud durante las primeras horas de 2026.
La Ciudad de México demostró su capacidad para convertir el espacio público en un escenario de convivencia y bienestar, celebrando el inicio de un nuevo ciclo al ritmo de los mejores exponentes de la escena electrónica global.

