El próximo 8 de enero llegará a cines Familia en Renta, una de las producciones más esperadas de la temporada por su mezcla de calidez, humor y una sensibilidad profundamente humana. La película ha generado expectación no solo por su temática, sino también por el regreso a la gran pantalla de Brendan Fraser, cuya presencia ha despertado entusiasmo entre sus fans. Con una propuesta que promete conmover y generar conversación, esta película se perfila como uno de los estrenos más destacados de inicios de año.
Familia en Renta cuenta la historia de un actor que, enfrentándose a un giro inesperado en su vida, se vuelve parte de una agencia japonesa de “familias en alquiler”. Lo que inicia como un acuerdo peculiar evoluciona hacia una serie de situaciones que desnudan las vulnerabilidades de cada personaje y cuestionan qué significa realmente pertenecer. Además de Fraser en el papel protagónico, la cinta cuenta con un elenco conformado por Mari Yamamoto, Takehiro Hira y Akira Emoto que aporta frescura y profundidad a un relato que combina el drama emocional con toques de comedia, logrando un equilibrio que invita a la reflexión.
Con motivo de este estreno, conversamos con Hikari, la directora detrás de la película, una cineasta reconocida por su habilidad para capturar emociones complejas desde la intimidad y la honestidad. En esta entrevista, Hikari profundiza en el proceso creativo de la cinta, su colaboración con Brendan Fraser y la construcción de una historia que habla de las nuevas formas de familia, de la soledad contemporánea y de la manera en que las conexiones humanas pueden transformar una vida.
Brendan Fraser, la mejor elección para protagonizar Rental Family
Al recordar cómo llegó Brendan Fraser a Rental Family, la directora habla desde una conexión profundamente emocional. “Sabes cómo es Brendan Fraser. Es una persona increíblemente cálida, bondadosa, con un alma muy pura”. Su interés en él remonta a una proyección de La Ballena durante el Festival de Búfalo. “Después de la función apareció en pantalla para una sesión de preguntas y respuestas, y al verlo sentí algo muy profundo. Su presencia me conmovió y pensé: ‘Él es justo el tipo de persona que estoy buscando’”.
Esa intuición se convirtió rápidamente en una decisión creativa. “Tiene una inocencia, una calidez natural, una bondad muy genuina. Su esencia como ser humano encajaba perfectamente con lo que yo imaginaba para el personaje de Philip”, explica. A esto se sumaba lo que Fraser es capaz de transmitir en pantalla y la certeza de estar frente a un actor extraordinario. “Sabía que podía interpretar cualquier cosa. Por eso lo elegí. Y gracias a Dios, aceptó”.

El descubrimiento de las “familias de alquiler”
Tras el estreno de su película 37 Seconds, el siguiente proyecto no llegó de inmediato. “Me tomó bastante tiempo encontrar el siguiente”, reconoce la directora. Sin embargo, el panorama comenzó a aclararse después de presentar la película en Berlín. “Conocí a muchos productores, especialmente después de regresar de ahí, y fue en ese momento que nació la idea de Rental Family”.
El origen de la historia surgió a partir de una investigación de su coguionista. “Estaba buscando trabajos curiosos que los estadounidenses podían hacer en Japón”. En ese proceso aparecieron desde cafés donde los empleados se visten como mayordomos hasta servicios de acompañamiento o cuddling services. “En medio de esa búsqueda apareció este concepto: el de las ‘familias de alquiler’. Empezamos a investigar más a fondo y quedamos fascinados. A partir de ahí comenzamos a escribir”.
El desarrollo del proyecto estuvo marcado por pausas y desvíos. La directora tuvo que interrumpir la escritura para filmar Tokyo Vice y más tarde Beef, lo que convirtió el proceso en una serie de idas y vueltas. Aun así, lo observa con gratitud. “Desde 37 Seconds hasta ahora, me siento muy afortunada. He tenido la oportunidad de trabajar con personas increíbles, y eso lo agradezco profundamente”.

El cine como espacio de respiro y empatía
Más allá de la trama, Rental Family busca transmitir un mensaje claro. “Espero que el público, al ver la película, se lleve la idea de que no están solos”, afirma. Para la directora, a veces basta con un gesto mínimo: “Solo hay que mirar alrededor, extender la mano y dar ese primer paso. Si la película logra transmitir eso, me doy por satisfecha”.
Esa intención define su forma de entender el cine. “Siempre busco inspirar a las personas a través de mi trabajo”, dice. Está convencida de que una película puede ofrecer algo más que entretenimiento. “Incluso en esas dos horas que dura, puedes ofrecer un respiro, una sensación positiva. Si logro eso, siento que contribuyo, aunque sea un poco, a hacer de este mundo un lugar mejor”.
La empatía ocupa un lugar central en su discurso. “Nunca sabes por lo que ha pasado alguien o por qué está donde está”, reflexiona. Por eso insiste en la importancia de aceptar a los demás sin juzgar. “Entendernos y respetarnos, aunque vengamos de lugares distintos o tengamos historias diferentes, es esencial”.

Un reflejo de la sociedad contemporánea
Para la directora, la existencia del negocio de las “familias de alquiler” habla directamente de nuestra época. “Hace veinte años no existía algo así”, señala. “Es un reflejo de lo aislados que estamos, de lo desconectados que nos hemos vuelto. A veces todo lo que necesitamos es que alguien nos mire a los ojos y nos recuerde que existimos”. Es una idea que, confiesa, resuena profundamente con ella.
Esa desconexión se ve amplificada por la hiperconectividad actual. “Vivimos siempre con el teléfono en la mano, comparándonos con los demás, y eso es un gran error”, advierte. Su mensaje es claro y directo: “Eres tú, y eso es hermoso. Usa la tecnología para cosas positivas, pero nunca te compares con nadie. No desees tener lo que otros tienen, porque tú ya tienes todo el poder dentro de ti”.
Ese mensaje atraviesa Rental Family de principio a fin. “Mira hacia adentro. Eres un ser divino. Dios habita en ti”, dice, con la esperanza de que resuene especialmente entre el público joven. Al mismo tiempo, destaca el aspecto más inesperado del mundo que retrata la película. “Aunque al principio se trata de un trabajo, esas personas terminan creando lazos reales. Se convierten, en cierto modo, en una familia genuina”.
Finalmente, expresa su deseo de que la historia conecte con la audiencia de la misma forma en que conectó con ella cuando descubrió este fenómeno hace cinco o seis años. “Incluso muchos japoneses no saben que existen estos trabajos”. Sin embargo, confía en que, al seguir el viaje de Philip, el público encontrará un espejo. “Aunque no seamos como él, todos podemos identificarnos con su búsqueda. Ojalá la gente se deje llevar por esa historia y la disfrute tanto como yo disfruté hacerla”.

