Tras la conmoción global generada por el operativo militar del pasado 3 de enero, que culminó con la detención de Nicolás Maduro y su traslado a Estados Unidos, las redes sociales se volcaron hacia una fuente inesperada de “predicciones”: la televisión.
Usuarios en plataformas como X rescataron y viralizaron fragmentos de un capítulo antiguo de la narcoserie El Señor de los Cielos, asegurando que la producción televisiva anticipó el destino del exmandatario venezolano con inquietante precisión.
El debate digital se centró en una trama específica donde el protagonista, Aurelio Casillas, entablaba negociaciones con un personaje que fungía como presidente de Venezuela. Los internautas destacaron que la caracterización de este personaje guardaba un parecido físico y conductual innegable con Nicolás Maduro, presentando en la ficción una estructura de “narcoestado” que facilitaba el envío de cocaína hacia México a través de rutas marítimas y fronterizas controladas por el gobierno.
Lo que detonó la teoría de la conspiración entre la audiencia fueron los diálogos del episodio. En uno de los clips más compartidos, difundido por @anonopshispano, los personajes discutían la viabilidad de mantener alianzas con el mandatario venezolano. Una de las frases que resonó con fuerza tras los hechos reales fue: “Pensemos, lo mejor que puede pasar es que sigamos de amigos de él… por lo menos hasta que lo agarren o le toque salir corriendo”.
Esta línea fue interpretada por miles de usuarios como un vaticinio cumplido, bajo la premisa de que “la realidad superó a la ficción”. La discusión también salpicó a Epigmenio Ibarra, creador de la serie, debido a su conocida cercanía con figuras políticas de la izquierda latinoamericana.

Diversos comentarios cuestionaron si el productor tenía conocimiento de “asuntos turbios” o información privilegiada que plasmó en los guiones años antes de que ocurrieran las acusaciones formales por parte de Estados Unidos.
Sin embargo, a pesar del revuelo mediático, expertos y analistas aclararon que estas similitudes se trataron de una especulación colectiva. Explicaron que la serie simplemente dramatizó rumores y acusaciones que ya existían públicamente contra el gobierno venezolano desde hace años, descartando cualquier tipo de capacidad profética.
