La sorpresiva visita de Edgar Ramírez a Guadalajara se convirtió en un espacio de memoria, duelo y reflexión. El actor y productor venezolano, quien llegó de manera relámpago a la ciudad para presentar Aún es de noche en Caracas, una película que considera “muy importante” a nivel personal y emocional.
“Gracias por estar aquí, sé que todo fue de última hora, como mi viaje a México”, dijo Ramírez al público antes de la proyección, visiblemente conmovido. El actor, conocido por producciones internacionales como Jungle Cruise, dejó de lado el glamour para hablar del dolor colectivo que atraviesa a su país natal.

Durante su intervención, Ramírez explicó que la cinta no sólo aborda la crisis venezolana de los últimos 25 años, sino una experiencia universal: la del desarraigo.
“Habla de lo que sucede cuando una persona se despierta y se da cuenta de que su mundo ha desaparecido por completo, cuando el país en el que nació la expulsa”, expresó.
Para el actor, esta realidad no es exclusiva de Venezuela, sino un fenómeno que se repite una y otra vez a lo largo de la historia y en distintas latitudes.
Una historia nacida de la literatura latinoamericana
Aún es de noche en Caracas está basada en la novela La hija de la española, de la escritora venezolana Karina Sainz Borgo, publicada en 2018 y convertida en un fenómeno editorial internacional.
Ramírez contó que llegó al proyecto gracias a su socio mexicano Stacy Persky, quien le compartió el libro poco después de que él se convirtiera en exiliado político.
“Yo estaba muy herido emocionalmente y sentía que no tenía la fuerza para contar una historia así”, confesó. Yo acababa de convertirme en un exilado político de mi país por mi posición frente al régimen venezolano, y me sentía muy herido en ese momento, y sentía que no tenía la fuerza emocional para contar una historia sobre el desgarro, sobre lo que había sucedido en mi país en ese momento, lo que me había sucedido a mí, y finalmente un amigo me llama y le comento, le digo, mira, me han hablado de esta novela, me parece que te parece, un amigo mío escritor venezolano, y me dijo, va a estar, esa novela es maravillosa, una novela increíble, yo creo que deberías involucrarte, y allí lo hice, me comuniqué con la escritora, me reuní con ella en Londres, y logramos los derechos de la novela para hacer la película, eso fue en el 2019″, explicó.
La película que obviamente no se pudo filmar en Venezuela, es una película en esencia mexicana.
Tras reunirse con la autora en Londres, lograron adquirir los derechos de la novela en 2019. La pandemia retrasó el proyecto, pero finalmente la película se filmó en México en 2024.


Un proyecto hecho en el exilio… y desde México
La cinta fue dirigida por Mariana Rondón y Marita Ugaz, y protagonizada por la actriz colombiana Natalia Reyes. El resto del elenco está integrado por actores venezolanos exiliados que actualmente viven en México.
“Es una película sobre el exilio hecha en el exilio”, subrayó Ramírez, quien destacó el papel de México como un país históricamente solidario con personas perseguidas.
“México una vez más se proyecta como un puerto seguro. Para mí es muy conmovedor y profundamente agradecido”.
Además, Aún es de noche en Caracas marca un hito en su carrera: es su primera película como productor, y fue realizada completamente en territorio mexicano.
Un mensaje universal más allá de Venezuela
Aunque la historia ocurre en Caracas y sigue a una mujer venezolana, Ramírez insistió en que el relato trasciende fronteras.
“Esta historia pudo haber sucedido en Alemania en los años 30, en Irán en los 70, en Ruanda o en Bosnia en los 90”, afirmó.
Para el actor, el cine tiene la responsabilidad de generar empatía y solidaridad, especialmente en una región como América Latina, donde las historias urgentes no faltan.
Fecha de estreno y llamado al público
Aún es de noche en Caracas se estrenará el 5 de febrero en salas de cine de toda la República Mexicana y América Latina, distribuida por Cinépolis.
Ramírez hizo un llamado especial a ver la película en pantalla grande: “No se va a colocar en streaming. Es una experiencia para vivirla en el cine”.
