El conflicto legal entre la creadora de contenido Jessica Bustos y los conductores de “La Cotorrisa”, Ricardo Pérez y Slobotzky, ha escalado a un nuevo nivel de tensión mediática.
Tras las recientes declaraciones de Scarlett Martínez, abogada de la supuesta víctima, quien exigió al abogado Guillermo Pous que no intervenga en el caso argumentando que no figura en la carpeta de investigación, Pous ha defendido su derecho a la libertad expresión y señala extorsión y manipulación por parte de los denunciantes.
En entrevista exclusiva con Publimetro, el abogado Pous dice que no necesita permiso para manifestar su opinión.
“No necesito acreditación de nadie para opinar del tema que me venga en gana”, sentenció de forma tajante y subraya que su participación no es en la defensa penal del caso, sino en la contención de crisis y la asesoría por daño moral contra Bustos y su esposo, conocido como Xuxo Dom.
El abogado incluso ironiza sobre la preparación académica de sus contrapartes: “Lamento tener que darle clases a un abogado respecto de garantías individuales consagradas en la Constitución”.
“Del hate también se come”; ¿El trasfondo económico?
Guillermó Pous declaró a este medio que la supuesta víctima y su esposo estarían capitalizando el escándalo para obtener beneficios en redes sociales. El abogado recordó que existen conversaciones donde el esposo de Bustos admite que “del hate también se come”, lo que sugeriría que están provocando y alimentando el odio digital para monetizar el tráfico en sus perfiles.
Pous fue más allá al calificar las pretensiones económicas de la pareja como un intento de extorsión, pues en una de las negociaciones con los abogados de los demandantes han sugerido que, de no recibir lo solicitado, continuarán con el hostigamiento mediático.
“Cualquier interpretación que un abogado con dos dedos de frente pueda dar, es una amenaza y una extorsión”, afirmó el experto en leyes.
¿Quién es el verdadero agresor?, cuestiona Guillermo Pous
Pous, quien es reconocido por asesorar legalmente a celebridades como Aracely Arámbula, también desestimó las acusaciones de revictimización que lanzó la abogada de Jessica en un encuentro con la prensa, argumentando que la influencer no puede ser considerada víctima de un delito que no se ha comprobado ni sentenciado. En un giro polémico, Pous señaló que el verdadero responsable de sexualizar y denostar a Bustos fue su propio esposo durante una transmisión en vivo, donde se burló de su apariencia física
“quien inició toda esta narrativa y toda esta dialéctica fue su esposo. Su esposo en un programa en vivo a través de sus canales digitales, teniendo a su mujer al lado, se burló de ella. Él fue quien se burló, quien la exhibió, quien la sexualizó”.
En este sentido, el abogado fue enfático al señalar que los conductores de “La Cotorrisa” solo replicaron lo que el esposo ya había hecho público, y arremetió contra la estrategia de la contraparte diciendo que “no se necesitan derramar lágrimas para tener la razón”. Para Pous, el hecho de que se presenten como víctimas es simplemente parte de un “numerito” para ganar atención mediática.
Asimismo, comentó que el “hate” que persigue a la pareja no nació de los comentarios de “La Cotorrisa”, sino de un supuesto fraude previo. Pous contó que Xuxo Dom pidió donaciones tras un accidente por conducir ebrio y utilizó el dinero para comprar un coche nuevo y costear una cirugía estética para su esposa, lo que enfureció a sus seguidores.
Amnesia profesional y medidas de protección
Finalmente, Pous calificó de “amnesia profesional” la negativa de la abogada de Bustos sobre supuestos acercamientos para negociar, confirmando que sí hubo pláticas entre los equipos legales de ambas partes.
Sobre las medidas de protección que supuestamente le impiden hablar, Pous señaló la contradicción de la defensa: “Sería absurdo que pretendieran que surtiera efectos una medida hacia mi persona cuando ellas mismas reconocen que yo no formo parte de nada”.
Con la advertencia de emprender acciones legales por daño moral e imagen, Pous dejó claro que sus clientes, Ricardo Pérez y Slobotzky, no se dejarán intimidar por lo que él considera un “numerito” mediático para obtener dinero.
Aseguró que los conductores “tienen derecho, entonces no solamente a defenderse, sino a solicitar, exigir y a obtener una compensación por estos daños que este par de personas les está provocando”. Y dejó claro que está listo para emprender acciones legales por daño moral e imagen en cuanto sus clientes lo indiquen.
