La estrategia de comunicación digital de la Casa Blanca enfrenta una severa ola de críticas este 14 de enero, luego de que su cuenta oficial en TikTok publicara un video que la comunidad latina califica como una falta de respeto.
El equipo de medios de la administración utilizó el famoso tema “Gasolina”, del reguetonero puertorriqueño Daddy Yankee, para presumir la reducción en los costos del combustible en Estados Unidos.
En el clip de corta duración, se observan gráficos que muestran la caída en los precios de la gasolina en diversas estaciones de servicio del país.
La edición sincroniza el descenso de los números con el icónico estribillo “A ella le gusta la gasolina...”. El objetivo aparente del mensaje era celebrar el alivio económico para los conductores estadounidenses y adjudicar este logro a las políticas energéticas actuales.
Sin embargo, la recepción del material resultó negativa entre gran parte de la audiencia hispana. Usuarios en redes sociales interpretaron el uso de la canción no como un guiño cultural, sino como una caricaturización.

La crítica principal señala que el gobierno utiliza un producto cultural latino para propaganda política ligera, al mismo tiempo que implementa medidas severas contra la inmigración y congela visas para ciudadanos de múltiples naciones.
Comentarios en la plataforma destacan la ironía y lo que consideran una “burla implícita”. Activistas señalaron que reducir la identidad latina a una canción de reguetón para hablar de precios de combustible, mientras se mantiene una retórica de “Estados Unidos primero” que excluye a migrantes, demuestra una desconexión total con la comunidad.
Este incidente ocurre en un momento de alta tensión. Apenas horas antes, el Departamento de Estado anunció restricciones de visado para decenas de países, lo que agudiza la sensibilidad respecto a cómo la administración percibe y trata a las minorías.

El uso de la música de Daddy Yankee, una figura global de la música urbana, contrasta con las políticas de cierre de fronteras, generando un debate sobre la apropiación cultural con fines partidistas.
El video acumula millones de reproducciones y, aunque la sección de comentarios se llenó de reclamos exigiendo respeto y coherencia, la Casa Blanca mantiene el contenido en su perfil oficial sin emitir, hasta el momento, ninguna disculpa o aclaración sobre la intención creativa del clip.
