El peso mexicano mostró una sesión de notable estabilidad al mantenerse prácticamente sin cambios frente al dólar estadounidense, en un contexto internacional marcado por un aumento gradual de la volatilidad global en los mercados financieros. La divisa nacional abrió y cerró en niveles de 17.82 pesos por dólar, sin registrar variación diaria, mientras que el tipo de cambio operó dentro de un rango intradía acotado entre 17.78 y 17.83 unidades.
Según información de Felipe Mendoza, IMB Capital Quants, este comportamiento técnico sugiere una defensa sólida de los niveles actuales por parte de los participantes institucionales, en contraste con la creciente incertidumbre que afecta a otros mercados emergentes. En paralelo, el mercado accionario mexicano destacó con un avance de 1.72%, desacoplándose del desempeño negativo observado en el sector financiero de Estados Unidos.
La confianza del consumidor modera su optimismo, pero se mantiene en terreno positivo
En el frente macroeconómico, el Índice Primario de Confianza del Consumidor (PCSI), elaborado por Thomson Reuters e IPSOS para México, se ubicó en 54.22 puntos, por debajo de los 55.16 puntos registrados previamente. Aunque el indicador mostró una ligera desaceleración, se mantiene por encima del umbral neutral, lo que indica que el sentimiento de los hogares dentro de la economía de México continúa siendo favorable.
No obstante, la caída refleja una mayor cautela respecto a variables clave como empleo, finanzas personales y capacidad de consumo, en un inicio de año caracterizado por presiones externas. Para la siguiente sesión, los inversionistas centrarán su atención en la publicación de la Inversión Fija Bruta, un indicador clave para evaluar si el capital de largo plazo sigue respaldando a la actividad económica del país.
La tensión geopolítica y el T-MEC presionan el panorama del mercado cambiario
El entorno de tensión geopolítica continúa siendo el principal foco de riesgo para el mercado cambiario. La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró la relevancia estratégica del T-MEC, señalando que la integración productiva con México es un elemento central para que Estados Unidos compita con China. Sin embargo, estas declaraciones contrastan con la postura de Donald Trump, quien recientemente calificó al acuerdo comercial como “irrelevante”, reavivando la incertidumbre sobre el futuro del tratado comercial.
A este escenario se suman la crisis en Irán, los problemas energéticos en Ucrania, la inestabilidad política en Venezuela y nuevas tensiones en Groenlandia, factores que han impulsado la demanda por activos refugio, llevando al oro y la plata a registrar nuevamente máximos históricos.
Perspectiva del tipo de cambio ante un entorno global incierto
El peso mexicano continúa operando con una estabilidad destacable, respaldado por la expectativa de que la relación comercial entre México y Estados Unidos es estructuralmente necesaria, más allá del ruido político. No obstante, el panorama de corto plazo para el tipo de cambio dólar sigue siendo complejo y altamente dependiente de los eventos globales.
Desde una perspectiva técnica, una ruptura sostenida del soporte en 17.70 pesos por dólar podría abrir espacio para una apreciación adicional del peso mexicano. Por el contrario, un deterioro más profundo en los mercados bursátiles de Estados Unidos o una escalada militar en Medio Oriente podría impulsar al tipo de cambio nuevamente por encima del nivel de 18.00 pesos por dólar. El dato inmediato a seguir será la Inversión Fija Bruta, que permitirá evaluar si el atractivo de México para la inversión logra mantenerse pese a la volatilidad global.
