El próximo 6 de febrero de 2026, Paco Versailles llegará a México para presentarse en C3 Stage de Guadalajara y el 7 de febrero en el Foro Puebla de la CDMX en una visita que marca un momento clave para el dúo dentro de su creciente proyección internacional. Nuestro país se distingue como un territorio que se ha mostrado especialmente receptivo a su propuesta y sus shows prometen un par de noches donde la música invita tanto al movimiento como a la conexión sensorial.
Paco Versailles es un dúo estadounidense integrado por Ryan Merchant, productor y compositor reconocido por su trabajo con Capital Cities, y Vahagni (Vahagn Aryan), virtuoso guitarrista aclamado por su dominio del flamenco contemporáneo. Juntos han dado forma a un estilo propio al que llaman “dancemenco”, una fusión de flamenco y electro pop que ha encontrado eco en millones de oyentes alrededor del mundo. Canciones como ‘Unwind’, ‘Soy Gitano’ y ‘Shangri La’ han construido un universo sonoro vibrante, profundamente rítmico, acompañado de una estética visual y una energía en vivo que los ha consolidado como uno de los actos más originales de la escena indie electrónica actual.
En el marco de sus próxima presentaciones en México, Publimetro conversó con Paco Versailles sobre la esencia de su proyecto, el cruce entre lo electrónico y lo flamenco, la experiencia de llevar su música al escenario y lo que el público mexicano puede esperar de una noche donde las guitarras se entrelazan con beats electrónicos.
El nacimiento del “dancemenco”
El concepto “dancemenco” nació de manera orgánica durante el proceso creativo del primer álbum de Paco Versailles. De acuerdo con Ryan Merchant, el término surgió como una descripción literal de lo que estaban construyendo musicalmente: “esta unión entre la música dance —más específicamente una música de baile con influencia disco y French touch— mezclada con el flamenco”. Más allá de ser una etiqueta llamativa, el nombre terminó por definir un sonido con identidad propia y un estándar sonoro claro.
Merchant recuerda que el momento en que comprendieron que el proyecto tenía algo especial llegó desde sus primeras composiciones, creadas originalmente para fiestas experimentales que él organizaba en Los Ángeles. Fue ahí donde invitó a Vahagni a materializar la idea de hacer canciones de flamenco bailable. En poco tiempo, compusieron tres temas que se convirtieron en sus primeros lanzamientos y los interpretaron en vivo con banda completa. La respuesta del público fue inmediata. “Supimos de inmediato que teníamos algo único, algo especial… y básicamente nunca dejamos de escribir canciones ni de tocar en vivo”, afirma Ryan.

De la intimidad del flamenco al escenario electrónico
La fusión entre flamenco y pop electrónico implicó un ejercicio consciente de equilibrio. Para Ryan Merchant, mezclar géneros tan distintos requiere sensibilidad y respeto: “cuando mezclas géneros tienes que ser muy cuidadoso, porque a veces puede hacerse de una manera poco elegante o poco auténtica”. En su caso, la clave ha sido la experiencia que ambos tienen en sus respectivos mundos musicales y el respeto mutuo por sus habilidades.
Merchant explica que el proceso creativo de Paco Versailles se basa en permitir que cada uno aporte desde su especialidad, sin intervenir en exceso en el trabajo del otro. “Tratamos de dejar que la inspiración inicial sea la fuerza que guíe la música”, señala, destacando que muchas veces las primeras ideas, ya sea una línea de guitarra, un beat o una letra, suelen ser las más honestas y efectivas.
Trasladar la esencia íntima del flamenco a un show electrónico de alta energía ha sido uno de los grandes retos del proyecto. Vahagni coincide en que gran parte de ese proceso ocurre de manera intuitiva. Aunque reconoce que el flamenco es un lenguaje profundamente personal y cultural, destaca la importancia de la rítmica, la sincopación y la manera en que las melodías de guitarra se integran al contexto dance.
“Es una línea muy delgada: puedes exagerar o quedarte corto”, explica Vahagni, refiriéndose a la dificultad de no forzar ni diluir la identidad flamenca. Para él, encontrar el balance correcto es algo que se siente más que se calcula. Durante la producción, confían en su intuición para saber cuándo algo está completo o cuándo necesita ajustes.

La emoción de llegar a México
De cara a sus presentaciones en México, Ryan Merchant se muestra especialmente entusiasmado. Aunque ha visitado Guadalajara anteriormente, será su primera vez tocando en un club ahí y explorándola con más calma. Incluso comparte que llegarán un día antes para conocer mejor la ciudad y disfrutar de su gastronomía, altamente recomendada por alguien del equipo que conoce bien la escena local.
Más allá de lo personal, Merchant habla de su relación con México desde una perspectiva emocional. Describe al país como un lugar lleno de contrastes, regiones y culturas distintas, pero unido por una energía vital muy particular. “Desde nuestra perspectiva, México tiene una especie de alegría en el ambiente; la música, los sonidos, los aromas… todo crea una atmósfera muy especial. Tenemos una relación muy cercana y muy cariñosa con México”, asegura.
Para Vahagni, el público mexicano tiene un papel determinante en la experiencia en vivo. “Cuando tocas en vivo, el público muchas veces dicta la energía”, afirma, explicando que cuando la audiencia responde, la conexión se convierte en un intercambio poderoso.
En su experiencia, México siempre ha sido un lugar excepcional para tocar. “Cada vez que hemos tocado en México sentimos que el público nos carga, nos empuja durante el show. Hay un intercambio de energía muy fuerte”, señala, destacando que esa respuesta convierte a México en uno de los mejores lugares para presentarse como músico.
Lo que Paco Versailles le quiere regalar al público mexicano
Al hablar de lo que esperan que el público se lleve tras un concierto, Ryan Merchant es claro: inspiración y optimismo. “Queremos que la gente se vaya inspirada, que sienta que vio algo único y hecho con pasión”, explica. Para él, la música también puede funcionar como un recordatorio de que, aunque el mundo esté lleno de noticias negativas, todos los días ocurren cosas buenas que merecen ser celebradas. “Queremos que nuestros shows se sientan como una experiencia positiva”, añade.
Si alguien vive por primera vez la experiencia de Paco Versailles en México, Vahagni espera que lo que permanezca sea la energía. “Cuando tocamos, hay un intercambio real de energía y tratamos de crear un ambiente donde todos puedan soltarse y pasarla increíble”, explica. Además, adelanta que estos conciertos serán especiales: nueva iluminación, un set distinto, música nueva y un enfoque renovado.
Para la banda, no se trata solo de su primera vez en la ciudad, sino de presentar un espectáculo completamente actualizado. “Ojalá que la gente se vaya pensando que fue una experiencia eufórica, algo honesto y especial, y que se queden con ganas de volver a vernos”, concluye Vahagni, con la confianza de que será una noche memorable tanto para el público como para ellos.
