Una carta compartida por Barack Obama en redes sociales volvió a colocar al expresidente de Estados Unidos en el centro del debate político. El texto, escrito tras el asesinato de Alex Pretti, denuncia lo que califica como una alarmante erosión de los valores democráticos del país y el uso de tácticas intimidatorias por parte de agentes federales de inmigración.
La publicación generó miles de reacciones, pero una destacó por su tono urgente y directo: la del actor Mark Ruffalo, conocido por su activismo político y social.
Ruffalo respondió públicamente al mensaje de Obama con una súplica que rápidamente se volvió viral: “Gracias. ¿Puedes organizar a todos los presidentes vivos para que se unan a ti? Esto está fuera de control".

El actor apeló directamente al liderazgo moral del exmandatario y le pidió convocar a todos los expresidentes que aún viven para hacer frente común contra Donald Trump y la actual administración, a la que muchos críticos acusan de escalar la violencia institucional.
La carta de Obama: una advertencia sin matices
En su mensaje, Obama calificó la muerte de Alex Pretti como una “tragedia desgarradora” y un llamado de atención para todos los estadounidenses, sin importar su afiliación política.
El expresidente subrayó que, aunque los agentes federales enfrentan un trabajo complejo, los ciudadanos esperan que actúen de forma legal, responsable y coordinada con autoridades estatales y locales. Según Obama, eso no es lo que está ocurriendo en Minnesota.
Obama fue especialmente crítico con el despliegue de agentes federales encapuchados y sin identificación clara, a quienes acusó de operar con impunidad y de utilizar tácticas diseñadas para intimidar, provocar y poner en riesgo a la población civil.
Incluso citó a un exabogado principal del Departamento de Seguridad Nacional durante la primera administración de Trump, quien calificó estas acciones como “vergonzosas, ilegales y crueles”.
El exmandatario también señaló que los recientes tiroteos mortales de dos ciudadanos estadounidenses, Alex Pretti y Renee Good, ocurrieron sin que existiera una investigación seria que respaldara las explicaciones oficiales ofrecidas por el gobierno actual.
Obama acusó a la administración de escalar el conflicto, en lugar de imponer disciplina y rendición de cuentas a los agentes desplegados.
Llamado a frenar el caos y recuperar el diálogo
Ante el aumento de la tensión, Obama pidió que las autoridades federales trabajen de manera constructiva con el gobernador Tim Walz, el alcalde Jacob Frey y las policías locales para evitar más violencia y restablecer el orden público.
“Esto tiene que parar”, enfatizó el expresidente.
Finalmente, Obama expresó su respaldo a las protestas pacíficas en Minneapolis y otras ciudades, destacándolas como un recordatorio de que la defensa de las libertades y la rendición de cuentas del gobierno dependen, en última instancia, de la participación activa de la ciudadanía.
