Tras un periodo alejada de los reflectores por motivos de salud, Yolanda Andrade volvió a colocarse frente a las cámaras para conducir ‘Montse & Joe’. Su regreso quedó registrado en un video difundido en redes sociales, donde se le ve llegar a los sets de Unicable con buen ánimo y acompañada por parte del equipo de producción.
La conductora reapareció en medio de un momento especialmente delicado en su vida personal, luego de revelar que padece esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa que afecta las neuronas motoras y provoca una pérdida progresiva del control muscular. Aun así, decidió volver a grabar el programa que comparte con su inseparable amiga Montserrat Oliver.
Desde su llegada al foro, Yolanda se mostró sonriente, agradecida y con la misma chispa que la ha convertido en una figura querida de la televisión mexicana. La producción destacó que, pese a los retos físicos que enfrenta, la sinaloense se incorporó a las grabaciones con energía suficiente para participar en varias emisiones.
Yolanda Andrade reaparece y vuelve a la televisión
En el video que anunció su regreso, Yolanda Andrade se dirigió directamente a su audiencia: “Querido público conocedor, yo soy Yolanda Andrade; Montserrat no está, pero va a estar y vamos a estar juntas como siempre aquí en ‘Montse & Joe’. ¡Besos!”, expresó, dejando claro que su objetivo es seguir acompañando a la audiencia junto a su eterna cómplice.
Durante esta nueva jornada de grabaciones, la presentadora compartió foro con la actriz y conductora Roxana Castellanos, quien ha fungido como una de las aliadas clave del programa durante las ausencias de Yolanda. Juntas retomaron la dinámica de anécdotas, bromas y confesiones que caracteriza al formato.
Qué es la ELA, la enfermedad con la que Yolanda enfrenta esta etapa
En su mensaje reciente a través de redes, la conductora confirmó que fue diagnosticada con esclerosis lateral amiotrófica, conocida como ELA. Se trata de un padecimiento del sistema nervioso que afecta las neuronas del cerebro y de la médula espinal, debilitando de manera progresiva los músculos implicados en actividades tan cotidianas como hablar, caminar o respirar.
La ELA es considerada una enfermedad incurable y de evolución progresiva, por lo que el tratamiento se centra en ralentizar su avance y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen. En el caso de Yolanda, ella misma ha reconocido que ha sido un proceso duro tanto para ella como para su familia, pero también ha insistido en que se mantiene aferrada a la fe y al cariño de la gente.
